13.3.19

Nosotros, venezolanos y europeos españoles, y venezolanos refugiados y residentes en España, solicitamos al gobierno de España una actuación rápida y categórica para preservar la vida y lograr la liberación de Luis Carlos Díaz, periodista y activista por los derechos humanos en Venezuela, quien además es un ciudadano español.

Excelentísimo Don Josep Borrell
Ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación
Gobierno de España
Madrid.-

Nosotros, venezolanos y europeos españoles, y venezolanos refugiados y residentes en España, solicitamos al gobierno de España una actuación rápida y categórica para preservar la vida y lograr la liberación de Luis Carlos Díaz, periodista y activista por los derechos humanos en Venezuela, quien además es un ciudadano español.

El periodista fue secuestrado el día de ayer en Caracas por la policía política del régimen, luego su casa fue allanada, se confiscaron sus equipos electrónicos y su dinero, y se le trasladó al Helicoide, reconocido centro de tortura y violación de derechos humanos del país. Las experiencias de los últimos años nos hacen temer por su integridad y por su vida, dadas las situaciones que enfrentaron otros defensores de derechos humanos y periodistas críticos al régimen.

Por lo que han declarado afectos al régimen, se sabe que el periodista está siendo usado como chivo expiatorio por la catástrofe que se ha desatado en Venezuela, dado el colapso del sistema eléctrico nacional. Este colapso había sido anunciado desde hace varios años por técnicos incuestionables, quienes demostraron cómo el abandono y la corrupción del régimen han llevado el deterioro de los servicios públicos venezolanos a extremos inconcebibles. 

Al inculpar a Luis Carlos Díaz, el régimen quiere aprovechar la situación para castigar la impecable actuación y cercenar la libertad de expresión de un profesional que ha guiado a los venezolanos en esta hora oscura, en la cual la mayoría de los medios de comunicación independientes han sido censurados o cerrados.

Madrid, 12 de marzo, del 2019

Fernando Andrés Adam Cruz
María Eugenia Alcalde
Edgar Alfonzo Sierra
Ana Cristina Álvarez
Maritza Angarita
Rosario Anzola
Alexander Apóstol 
Elizabeth Araujo
Rafael Araujo
Mirian Ardizzone
Ana Maria Baamonte
Carola Barrios
Guillermo Barrios
María Auxiliadora Barrios
Ariana Basciani
Adriana Bertorelli
Rodrigo Blanco Calderón 
Ángela Bonadies
Francisco Bugallo
Orne Cabrita
Ágata Cafarelli
José Caldera
Angélica Camarino
Axel Capriles
Rita Capriles
Maricarmen Carrillo
Lisi Castillo
Marian Castillo
Beatriz Castro Cortiñas
Sandra Caula
Domenico Chiappe
Juan Carlos Chirinos
Fabricio Cordido 
José M. Cortázar 
Luz Cortázar
Sylvia Cova
Linda D´ambrosio
Daniela de Blois
Sebastián de la Nuez
Ion de la Riva
Cheché Díaz Yuguri
Verónica Dichy Angarita
Andrea Dopico Cafarelli
José Dopico
Andrés Duque
Maitena de Elguezabal
Thomas Ereu Santander
Ana Teresa Fábregas
Rosana Faría Arapé
Virginia Febles
Mireya Fernández
Daniel Fermín
Zuri Fermín
Antonio Fernández Nays 
Miguel Ferrari
Carmen Luisa Ferris
Yamelis Figueredo
Alejandra Garriga
Alejandro Gascó
Marina Gasparini LagrangeAlonso Gisbert
Catalina Gisbert
Freddy Gonçalves
Morelia González
Amada Granado
Tosca Grasso
José Ignacio Guédez
Sandra Guevara
Nelson Hedderich
Patricia Heredia Pelaca
José Antonio Hernández Díez
Ramón Hernández
Manuel Herreros
Luis Gerardo Holder
Verónica Jaffé
María Fernanda Jaua
Maria Virgina Jaua
Adriana Kovac
Nicolás Labropoulos 
Sandra Lafuente
Gabriela Lepage
Rebeca Liscano
Xabier Losada
Leopoldo López Gil
Antonio López Ortega
Ana Loreto
Ernesto Lotitto Martínez
Gabriela Lovera
Rafael Lovera González
Rolando Lowesntein
Aquiles Machado
Anna Carolina Maiar
Leonardo Maita
David Alejandro Malavé
Natalia Manzo
Lola Mares
Ana María Marín
Alexandra Medialdea
Juan Carlos Méndez Guédez
Jenny Mendoza
Mariela Michelena
Gabriela Montero
Roberto Montesino
Luis Montenegro Lafont
Maritza Montero de Lovera
Juan M. Mora 
Tibaire Mora Estévez
Ulises Milla
Artemis Nader
Alicia Navarrete Rueda
Linsabel Noguera
Natalia Núnez
Antonio Ochoa Piccardo
Nela Ochoa
Lourdes Orta
Miguel Ángel Ortega Machín
Carlos Ortega Santos
Marynell Ortiz
Tomás Páez 
Federica Palomero
Sandra Pampin 
Andrea Parga
Siremla Parra
Igor Peraza
John Petrizelli
Omar Pineda
Omareliz Gabriela Pineda
Gloria Pino-Ramírez
Claudia Pinto EmperadorAbraham Piñate
Pedro Plaza
Federico Poján
María Helena Portas
Juan Pablo Quintero Ávila
Alejandro Reig
Virginia Riquelme
Nelson Rivera
Mariveni Rodríguez
Michelle Rodríguez Roche
Olga Romer
Antonella Ruggero
Maryem Sáder Hernández
Karina Sáinz Borgo 
Verónica Sánchez Marín
Eduardo Sánchez Rugeles
Jose Luis Sánchez
Manuel Gerardo Sánchez
Roger Sanguino
Marco Sanoja Rial
Eliana Santander
Ariadna Scaparonne
Yvonne Senouff
Ana María Simón
Marina Smeja 
Marco Tulio Socorro
Andy Solé
Macarena Solórzano
Javier TéllezSalvador Tenreiro 
Pilar Torrealba
Carolina Travaglio
Rosa Virginia Urdaneta
Fermín Valladares
Annie Van der Dys
Adrine Vanrel
Arianne Vanrell Vellosillo
Elisa Vigoroux
Diana Vilera
Christián Vinck
Lena Yau
Slavko Zupcic

28.6.18

A quien pueda interesar






Muchos preguntan por mi libro Bienmesabes.

Escriben para saber dónde comprarlo, en qué librería está, cuándo presento.

Hasta ahora no he contestado porque no sabía por dónde comenzar.

Hoy me dije a mí misma, es fácil, siempre se comienza por el principio.

Porque esto es, básicamente, un tema de eso: de principios.

Por diferencias que no viene al caso detallar, rompí con la editorial que en un momento dado decidió publicar el libro.

No sé cuántos ejemplares se imprimieron ni cuántos se han vendido.

Sé que mi libro se está explotando sin que exista un contrato firmado y, en consecuencia , se están vulnerando mis derechos de autor.

Esto está en manos de personas que se dedican a garantizar que las leyes se cumplan y a salvaguardar la propiedad intelectual.

¿Por qué hago este post?

1. Para dejar claro que no hay contrato, que la obra es mía y que está libre para ser editada por cualquier editorial interesada en ella.

2. Para exigir que se respeten los derechos de autor. Ya no puedo decir “cuidado con lo que firman”. También tengo que decir “cuidado con lo que no firman”.

3. Para destacar el trabajo honrado y entregado de editoriales pequeñas e independientes frente al engaño de “editoriales” que se limitan a imprimir e irrespetan a escritores, lectores, libreros y editores.

4. Para agradecer el inmenso apoyo que he tenido en este trance. Gracias a mi familia, a mis amigos, a mis compañeros de profesión, a los lectores, a ustedes, a todos los que me han escuchado, a los que me han aconsejado, a los que me han acompañado física y espiritualmente, a los me leen en las redes y en papel, a los que reseñan mis libros, a los periodistas, a los que van a las presentaciones, a los que proyectan actividades y me invitan a ser parte de ellas.

A todos ustedes que me nutren, que me plenan, que me llenan de luz: gracias siempre.

Bienmesabes tendrá otra casa cuando sea su momento.

Llegada esa hora, avisaré.

3.9.17

Lena Yau: "Siendo dueños de nuestra historia culinaria también se hace resistencia"


Foto: Emilio Kabchi


Entrevista: Rubén Darío Rojas.
Contrapunto.
  •  
Especialista en vincular literatura y gastronomía, la autora venezolana residenciada en España, cuenta en exclusiva para Contrapunto su especial relación con los sabores venezolanos y sus ideas sobre la "literatura gastronómica"
La conversación telefónica con la escritora gastronómica venezolana Lena Yau, derivó en un cuestionario que le permitió a la escritora, desde su espacio de confort, responder pausadamente, sin preocupación de husos horarios ni distancias, las preguntas que le hicimos desde Caracas.
–Cuentos, novelas, poemas, ensayos se inspiran o tienen como protagonistas a cocineros, platos, ingredientes o sensaciones referidas a sabores y olores, algunos textos son realmente recetarios “dramatizados”, ¿en qué casos tú crees que se puede hablar de "literatura gastronómica"?
–Se entiende como literatura el arte de la expresión verbal, el conjunto de las producciones literarias de una nación, de una época o de un género y el conjunto de las obras que versan sobre una determinada materia. Esas son las tres primeras acepciones que maneja el diccionario de la Real Academia Española cuando consultamos el término. Hablamos entonces de literatura gastronómica desde esos y muchos más ángulos. Desde el punto de vista verbal, todo contenido de transmisión oral y escrita que gire alrededor del universo gastronómico es literatura. 
Desde el punto de vista de un cuerpo que engloba lo que se produce en esa materia en un territorio determinado (en el caso que nos ocupa, nuestro país) es literatura gastronómica venezolana y, en el caso de los géneros, se abre de nuevo el abanico de opciones: los recetarios y manuales, los textos que recogen las biografías de los cocineros y restauradores, los diccionarios y glosarios culinarios, los libros de antropología e historia de la alimentación, las guías de restaurantes, las reseñas y críticas a platos y productos en publicaciones periódicas impresas y digitales.
También los que enfocan el tema de manera lateral: los diarios, los diarios de viajes, las crónicas de Indias, los textos sagrados, los libros que dan cuenta de la presencia de convites, banquetes y bodegones en la obra pictórica de un determinado artista, los estudios que analizan los usos y costumbres en la alimentación y la mesa y su evolución en el tiempo, en fin, todo aquello que se centre en o rodee al alimento, a la mesa, a la cocina, a lo culinario, es literatura gastronómica.
A esto hay que sumar los trabajos de ficción: novelas, cuentos, poemas, micro cuentos, gastroficciones. En estos trabajos, el discurso gastronómico puede ser central y descriptivo, soterrado y simbólico o una mezcla de lo evidente y lo cifrado. En el primer caso se encuentran "Como agua para chocolate", de Laura Esquivel; "El festín de Babette", de Isak Dinesen; "El Gourmet", de Lu Wenfu. En el segundo caso las novelas de Coetzee, de Herta Müller o la poesía de Juan Gelman. Y en el tercer caso, "Réquiem", de Antonio Tabuchi; "Una mosca en la sopa", de Charles Simic y "El Rodaballo" de Gunter Grass.

                 Hormigas en la lengua" ha inspirado a cocineros y artistas interesantes propuestas.

–El tema sensorial es fundamental en tus escritos, al menos así lo percibo yo ¿Cómo entra a tus letras ese tema?
–No fue una decisión consciente. Traduzco la vida desde lo onírico, y lo onírico es el relato derruido y yuxtapuesto de lo que ocurre en vigilia. El sueño busca recomponer un puzzle, armándolo con algunas piezas boca arriba y otras boca abajo. El intento de conexión da lugar a un tejido sinestésico. Al despertar el remanente de ese código de lectura entinta al código de vigilia y ya no somos capaces de percibir la realidad en su naturaleza inmediata, ya no queremos lo fáctico. Eso es lo que me sucede a mí. Al no encontrar un interlocutor que maneje esa lectura, sólo me queda el papel. Por eso escribo. Por eso me comunico desde la escritura. Siempre filtro la realidad desde la comida. Desde que tengo conciencia, la mesa, los platos, los sabores, tanto en lengua como en letras, me dicen al mundo. Al dormir y soñar, la presencia de lo sensorial permanece. Lo interesante es que en vigilia lo sensorial es un espacio de libertad. En los sueños esa libertad se eleva a potencias sin número posible.
"Comencé a escribir y no sabía que los elementos relacionados con los sabores, con el paladeo, con la oralidad, con la lengua que lame, que gusta, que pronuncia, vertebraban mi trabajo. Sólo cuando comencé a leerme, a conversar con amigos, a analizar mis lecturas y la forma de hacer esas lecturas y a repasar mi diario, me di cuenta que mi cartografía se movía en esos vértices. Escribir y leer son memoria y la memoria es caprichosa", explica Lena.

        La escritora venezolana ojea desde la distancia los sabores de Venezuela. Foto: Emilio Kabchi

–¿Cuál es el plato de infancia que más recuerdas, o extrañas, y del que quisieras escribir?
–Más que platos, recuerdo y extraño dos cosas: la reciedumbre de los ingredientes y la posibilidad de comerme al paisaje directamente desde el paisaje. Lo primero no es necesariamente sublime, estético, ensoñador. Pero para mí es la perfección: la tierra húmeda que llena las raíces del cilantro y en las se puede oler la lluvia, la resina acre y pegajosa que lloran los mangos, los huevos de gallina con plumitas y caca, la piña que rebanas y te agua los ojos, que muerdes y te rompe el velo del paladar, el jugo de caña que deja poso en el vaso de plástico, la carne de Santa Bárbara: llevarte un trozo a la boca es sentir el calor, es escuchar los pasos de las reses. En cuanto a lo segundo, echo de menos el placer de comerme al paisaje en el paisaje: comerme una lapa recién despegada de la piedra, sorber un erizo abierto recién sacado del mar y abierto en dos mitades por las manos de mis padres.
El azar me ha premiado con amigos que son genios de los fuegos y que me hacen volver a esos lugares de infancia. Crean platos que, sin ser los mismos, y muchas veces sin tener los ingredientes de mi añoranza, me trasladan a esos lugares que mi memoria gustativa reclama. Intuyen mis querencias y las calman. Pero sólo lo justo. La querencia siempre debe estar viva. Me queda pendiente escribir sobre esto. También sobre el huevo que no llegó a ser pollito y regalarle el texto a Sumito. Me queda por escribir sobre muchos goces y sobre muchos “no goces”. Los alimentos hacen un diccionario y los diccionarios son una invitación constante a crear.

–La escritura es una forma de resistencia, ¡ahora insistimos que la cocina también los es!, ¿cómo hacemos resistencia desde las ollas?
–Entendiendo que la alimentación es nuestro derecho y que preservarla es nuestro deber. Comprendiendo que si bien nos secuestraron el alimento tangible no podemos permitir que nos secuestren el alimento simbólico. 
El alimento simbólico es aquel que nos explica como cultura. Para proteger la historia de nuestra alimentación y el futuro devenir de la misma, tenemos la palabra. El día que dejemos hablar de comida, olvidaremos las palabras que designan a los alimentos que no están, y si olvidamos esas palabras, perdemos los recursos para reclamar su regreso. Asumiendo que elegir lo que comemos, sentir placer mientas se cocina y frente a la mesa, glosar el disfrute, golosear el paladar, alimentarnos como decidamos, son acciones inherentes a la libertad.
Haciéndonos dueños de nuestra historia culinaria; leyendo textos que explican por qué somos maíz, ají y casabe; siendo conscientes de la ruta de nuestras preparaciones; descifrando qué ingredientes de nuestro mapa tienen una receta, qué ingredientes vinieron en barco.
Apoyando a nuestros productores, a nuestros cocineros, a nuestros cronistas, a nuestros emprendedores, a nuestros centros de enseñanza, desde los primeros años educativos hasta la universidad, desde la señora que enseña a hacer tortas y postres en su casa hasta las escuelas culinarias; cuidando nuestros fondos bibliográficos; atendiendo actividades en centros culturales y librerías; asistiendo a los festivales y concursos populares de comida; siguiendo el trabajo que hacen los gestores de la cultura gastronómica y la Academia.
Comiendo lo que leemos y leyendo lo que comemos; defendiendo a nuestras recetas de cualquier intento de falseamiento e ideologización; no permitiendo que se haga de nuestra comida un vehículo de propaganda; cocinando siempre, registrando las recetas que se han inventado para paliar la crisis; documentando cada cambio en nuestras costumbres; conociendo el nombre de nuestros frutos, de nuestros peces, de nuestras legumbres; ubicando la responsabilidad de la crisis alimentaria a quien corresponde. 
El cocinero hace su trabajo. Él no creó el hambre. Por el contrario, su hacer busca mantener el hambre a raya, no sólo atendiendo comensales sino como fuente de trabajo para un grupo importante de trabajadores. Agarrando la sartén por el mango para guisar cuando toca, y para protestar haciendo de ella un tambor, tantas veces como sea necesario. Diciendo comida con la misma fuerza que decimos sol cuando llueve. Así. Sigamos diciendo comida.




_________________________________________________

3.7.17

El vídeo de la charla "La cocina venezolana en tiempos de resistencia; palabra, oficio e identidad. Miro Popić | Héctor Padula | Lena Yau". Resumen de 21 minutos.





Muchas gracias a Alfonzo Iannucci y a su página Diáspora Venezolana por un entusiasta apoyo y por un trabajo pulido y preciso.

El vídeo de la charla "La cocina venezolana en tiempos de resistencia; palabra, oficio e identidad. Miro Popić | Héctor Padula | Lena Yau",  está abajo.

Son 21 minutos que resumen muy bien el evento.

Finaliza con las conmovedoras palabras de Miro Popić :

Las calles están llenas de muchachos jóvenes vestidos con filipinas.
Ellos llevan con orgullo su blanco uniforme de cocineros mientras que otros sienten vergüenza de vestir un uniforme verde olvida.

Todo este #sigamosdiciendocomida es el preámbulo de un libro en el que estamos trabajando.









27.6.17

Charla La cocina venezolana en tiempos de resistencia: palabra, oficio e identidad, Miro Popic, Héctor Padula y Lena Yau.





Este jueves 29 de junio de 2017 estaré conversando junto a Miro Popić y Héctor Padula sobre "La cocina venezolana en tiempos de resistencia: palabra, oficio e identidad".

Cocineros, escritores, periodistas, fotógrafos, empresarios del mundo de la alimentación, empleados de restaurantes y afines, emprendedores, gen
eradores de contenidos culinarios, todo un conjunto de voces y manos que ejercen un oficio con verdadera vocación en un momento sumamente complejo para ello.

¿Debemos apagar los fuegos, soltar el teclado o debemos enfrentar el temporal y seguir haciendo y diciendo comida? 

¿Cómo es la resistencia desde este espacio? 

¿Por qué debemos insistir?

Este es el trabajo que me ocupa y que desembocará en un libro porque lo que no se escribe, no existe y de estos años aciagos tiene que quedar un registro que nos impida olvidar y que nos acompañe en el camino de la reconstrucción.

Mientras este libro va escribiéndose, los invito a esta charla en esa plaza fantástica para el cruce de pensamiento y para el intercambio de ideas que es Cesta República

__________________________________________

16.6.17

Recital "Poesía de ida y vuelta para un Solsticio de Verano" Carmelo Chillida y Lena Yau







"Poesía de ida y vuelta para un Solsticio de Verano".

Participan los poetas hispano venezolanos Carmelo ChillidaLena Yau y el editor David Alejandro Malavé

Se leerán poemas de los libros "Lo que contó la mujer canalla" de Lena Yau y "Desde el balcón" de Carmelo Chillida, y oiremos los comentarios del editor sobre la emigración y las fiestas del solsticio, como fuentes imaginales de la Poesía.

Desde el balcón. Kálathos ediciones Caracas, 2016:

"Para Alfredo Pérez Alencart, poeta y profesor de la Universidad de Salamanca, “la poesía de Carmelo Chillida (en Desde el balcón) busca alejarse de la lengua pontificia para habitar el instante de la pura erosión hasta expresar lo que posiblemente vea cualquier caraqueño inmerso en una ciudad donde retumban la belleza y el disparate mayor. Chillida desesconde su historia y también testimonia las dimensiones verdaderas de su entorno, siempre presidido por el imponente Ávila."

Lo que contó la mujer canalla. Kalathos ediciones, Caracas 2016:

Elisa Lerner apunta que "La autora parece escribir sobre un escritorio de páginas atlánticas movibles. En las cuartillas de su poemario o de su primera novela cuida del jabillo que dio jardín a su infancia. La montaña caraqueña en Lo que contó la mujer canalla se convierte en exacto poema porque en Lena el intertexto no es solo bella arbitrariedad que sigue fidedigna a la frase original sino una forma de dar luz a su corazón mientras se cumple el arraigo oceánico . Sucede el milagro. Se es poeta en Caracas y escritora en Madrid o viceversa. En suma, es la arboleda desangrada en la emigración que Lena Yau cura a través del poema".

Centro De Arte Moderno-Madrid
C/Galileo, 52
28015 Madrid
España
Miércoles 21 de junio, 20 h
Entrada libre y gratuita hasta completar aforo



2.6.17

Sumito Estévez me entrevista para Diario de un chef



Hace mucho que quiero narrar la mesa que se hace en Venezuela.
Dadas las circunstancias de nuestro país, lo he ido posponiendo.
Ese letargo ha dejado espacio para reflexionar sobre el tema.
¿Debo callar?
¿Me estoy autocensurando?
¿Es justo el silencio en torno al trabajo de nuestros cocineros?
De madrugada leo y encuentro respuestas.
No, no debemos callar.
No, no es autocensura: lo que quieres contar pide páginas de libro.
No, no es justo con esos creadores y hacedores que trabajan en medio de una crisis de grandes dimensiones, en escasez, en hambre, en un contexto altamente sensible.
Escribiré largo, glosaré los fuegos de los maestros, contaré sus lecturas y traduciré en palabras la poesía de sus platos.

En dictadura la autenticidad es subversiva y peligrosa.

Todo lo que sea libre y creativo ejercicio es una amenaza para el autoritario, el que constriñe, el que impone rigidez lingüística y pensamiento seriado.

La gastronomía es nuestro patrimonio.

Tenemos que defenderlo.
¿Aún en ausencia?
En ausencia más que nunca.

Mi querido Sumito Estevez es uno de esos magos de los que quiero escribir con largura.

Hoy me nombra madrina de un plato que amo y lo hace con el cariño y con la complicidad de la amistad.

Me reservo esa historia para las letras que aspiro en papel.

También desde ese mismo cariño y con la complicidad amistosa, me hizo la entrevista más bella.

No sé si merezco todo el detalle y todo el cuido que le puso a la misma.

Sé que me hizo muy feliz y sé que es un regalo que jamás voy a olvidar.
Sumo y el equipo de producción me hicieron sentir en el cielo.
Quizás eso querían y quizás por eso escogieron un telón de fondo inigualable.
Gracias a todos por un trato exquisito.
Una hora de conversación deliciosa, de risas, de amistad en ejercicio, de literatura, de gastronomía, de esa ciudad-país que amo tanto.
La entrevista se emite este domingo a las 11:00 am (Reloj Caracas).
Para verla en Venezuela: DirectTV 235 y 14 ínter cable.
Para verla en USA: DirectTV 427.


El domingo haré un recordatorio y seguramente Sumo también.

Por favor, si alguien en Caracas me la puede grabar me haría muy feliz!

6.4.17

Entrevista en Caracas vuelta y vuelta






Agradecida por la conversa feliz en una mañana caraqueña.
Ir a Caracas vuelta y vuelta y compartir con Faitha NahmensInés Espinall y Ocarina Castillo, siempre es un gusto.
Continuar la charla fuera de cabina entre cervezas fue un regalo.
Dejo por aquí los enlaces un programa de una hora (24 minutosaproximadamente cada parte) en el que se habló de Terra de otra voz (Terra Gráfica + Hormigas en la lengua), de mi infancia y mis regresos a Caracas, de Filcar, de Cubagua, de Literatura y Gastronomía.





PRIMERA PARTE PINCHANDO EL ENLACE:



SEGUNDA PARTE PINCHANDO EL ENLACE:


https://soundcloud.com/lena-yau/vuelta-y-vuelta-2da-pte-faitha-nahmens-ines-espinal-y-ocarina-castillo-conversan-con-lena-yau

6.3.17

Agenda Venezuela marzo 2017

                               Foto Emilio Kabchi



AGENDA VENEZUELA marzo 2017


1) 11 de marzo a la 1: inauguración la muestra "Terra de otra voz" Terra Grafica + Hormigas en la lengua en abra caracas ( Los Galpones) con degustación de ajíes y sueros de Juan Montemayor  MontemayoR Ajies Artesanales , helado de Hormiga limonera de Fragolate y cervezas artesanales.

2) El 14 marzo de 10 a 1: Taller de Gastroficción en AMARanto Restaurante + Galeria

3) El 14 marzo a las 8: inauguración Expo Terra de otra voz de Terra Gráfica + Hormigas en la lengua en @AMARanto Restaurante + Galería. 

4) el 15 de marzo a las 2: Foros sobre Juan Rulfo:  Francisco SuniagaRubi Guerra, Lena Yau en Filcar Venezuela

5) 16 de marzo a las a las 7: Foro de Literatura y cocina con Sumito Estevez y Fernando Escorcia y Lena Yau en Filcar.

6) 18 de marzo 12:00 Tertulia y recital: El chocolate, el cacao y la poesía venezolana. María Fernanda Di Giacobbe, Julio Bolívar, Lena Yau. Mosaicos Bar.

7) 18 de marzo. a las 5: Presentación de "Lo que contó la mujer canalla" Carmen Elena Ochoa y Lena Yau

8) 25 y 26 de marzo taller Gastroficcion en Librería Lugar Común , Altamira

9) 28 de marzo a las 5: charla junto a Miro Popic en Cacao de Origen
__________________________
Mi retrato es del gran Emilio Kabchi (Gracias, Emilio! )

2.12.16

"Lena Yau, de todo menos canalla". Una entrevista de Luz Elena Carrascosa para la Revista Climax



                                Foto: Emilio Kabchi www.emiliokabchi.com


30/11/2016  
 
 
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TEXTO: LUZ ELENA CARRASCOSA | FOTOGRAFÍAS: EMILIO KABCHI
 
 |  |  |  |  | 
Su gerencia personal —sus palabras— no le falla. Se confiesa ultra controladora, siempre necesita la consistencia entre la forma y el fondo. Toma cerveza como un biker. Cazadora en el mar. Caraqueña que vive en Madrid hace 17 años. Esta vez vino a Caracas, Valencia y Pampatar para presentar su último poemario, Lo que contó la mujer canalla, y esto es lo que contó a Clímax

Es Tauro, tierna y poeta, viste de blanco y beige —y en invierno, a veces de negro, de cuero. Domadora de stilettos y enamorada de Famara en Lanzarote. Dejó Venezuela en 1997 y se radicó en Madrid desde 1999. El mar es su sangre. El Atlántico le pertenece, todavía muchos recuerdos rompen en aguas canarias, algunos aún quedan sumergidos en una red, otros no. La resaca trae otros más a las costas venezolanas.
Escribe por clarividencia y quizás para desafiar a los dueños de nuestros recuerdos, “que son siempre otros y nos recuerdan por las razones equivocadas.” Mira a la palabra de frente, “la palabra se impone, al final la palabra eres tú, es tu voz”, dice.
La palabra: segunda patria
Hace un año vino a Caracas para presentar a sus primogénitos, Hormigas en la lenguaTrae tu espalda para hacer mi mesa, novela y poemario respectivamente. En esta oportunidad regresa para hacer lo mismo con Lo que contó la mujer canalla, su segundo libro de poemas (...)

La entrevista completa en este enlace: http://elestimulo.com/climax/lena-yau-de-todo-menos-canalla/


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