30.6.15

Trae tu espalda para hacer mi mesa" está disponible.






"Trae tu espalda para hacer mi mesa" está disponible.

Quiero agradecer a mi editor, Juan Gallo, no sólo por fijar sus ojos en mi trabajo sino por insistir, por darle forma a un libro que nace como una sorpresa, por entender y aceptar mis dudas y mi extraña noción del tiempo y por ver en mí a una poeta.
Siempre digo que soy una narradora que se mueve un poco hacia la poesía sin intención, sin ser consciente de ello.

También quiero agradecer a Isabella Bertorelli por su entusiasmo, su empatía, su buena vibra y sus "sí" constantes y firmes. 

Por leerme y por "leerme". 
Por permitirme leerla y "leerla". 
Por abrirme su mundo. 
A veces (muchas veces) quiero ser Isabella.

Gracias a todos los que me llaman poeta y aceptan mi rebeldía.


Gracias a mis dos víctimas favoritas, mis dos letras iniciales.

Nunca pensé que tendría un poemario.

Y es extraño porque soy lectora empedernida de poetas.

Hablando de esto en Miami mi querido Camilo me dijo que incluso mis correos van en música.
También a él le agradezco que siempre mira, lee y me dice.
Él siempre, sin saberlo, me da luz.

Gracias a todos ustedes: familia, amigos, lectores, gente querida.

Cierro junio con dos libros.

Me siento feliz.
El poemario se encuentra aquí: http://goo.gl/RkEL4M

(Envío gratuito en España)

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29.6.15

ENTREVISTA A LA ESCRITORA LENA YAU.

ENTREVISTA A LA ESCRITORA LENA YAU

 Lena Yau, escritora venezolana que vive en Madrid, vuelve a su natal Caracas tras 10 años, y lo hace para presentar sus más recientes libros. Aprovechando su estancia en la ciudad, les traemos esta entrevista que le hemos realizado.
Lena Yau foto Carlos Rondón
Lena Yau foto Carlos Rondón
¿Qué te llevó a ser escritora?
-Ser lectora.
De pequeña no paraba de leer.
Los libros me regalaban un universo que me creía por completo.
Cada página era una puerta abierta, una invitación a la belleza, al secreto, al vértigo.
Mis padres apagaban la luz de mi habitación para que durmiera.
Yo escondía libros bajo mi almohada y aprovechaba la luz que se colaba por la ventana para leer de madrugada.
Todo lo que leía se quedaba burbujeando dentro de mí.
Yo también quiero escribir, pensaba.
Mis primeros cuentos los escribí con la voz.
Los creaba para mi hermana Elisa.
Ella abría los ojos, escuchaba, pedía más historias.
El primer poema se lo escribí a mi mamá.
Ella leyó, me abrazó y lloró.
Me asustaban y me maravillaban esas reacciones: mi hermana en silencio absoluto, casi hipnotizada, mi mamá llorando ¿cómo es posible que las palabras acaricien lo que nuestras manos no alcanzan?
Las palabras mueven la piel interior.
Los adultos de mi familia alimentaron mi inquietud regalándome libros, contándome cosas, pidiéndome que escribiera cuentos.
Crecí y las dos pasiones, lectura y escritura, se hicieron oficio en mí.
¿Cómo llega la inspiración? , ¿Hay alguien o algo que te inspire?
La inspiración tiene muchos vestidos.
Es antojada y su reloj es muy distinto al nuestro.
Por eso la clave es estar siempre con la mirada despierta.
La realidad rebosa historias que esperan a ser contadas.
A veces es una imagen fugaz, un instante que percibes en la calle, un señor muy mayor pasando un cruce de peatones. El semáforo está en rojo y desde el carro alcanzas sus ojos, ojos que no corresponden al cuerpo, ojos de adolescente.
Allí hay algo que espera ser escrito: un poema, un cuento, el inicio de una novela.
Otras veces es el retazo de robas a una conversación que escuchas en la calle, un golpe de voz que suena a algo que tienes que desarrollar.
Una foto que nos inquieta exige escritura.
También hay palabras que necesitan ser desplegadas, palabras que son como una figura de origami.
Escribir es desentrañar el misterio.
Tomar el pajarito de papel, entender los pliegues y a partir de eso hacer un pajarito propio.
¿Qué sientes al escribir?
-Un subidón. Un estado de plenitud. Un goce exclusivo. Cuando escribo siento que el mundo existe solo para mí. Escribir me hace sentir viva.
La siguiente pregunta, te la hago a ti como poeta, porque ustedes tienen la sensibilidad a flor de piel. Eres una caraqueña que vive en Madrid, así que por favor dinos ¿Una palabra para definir a Caracas y otra a Madrid?
-¡A Caracas la he escrito tanto!
Creo que la escribo para no dejar de tenerla conmigo.
Caracas está en mis sueños siempre, en mi habla, es un referente constante.
Soy profundamente caraqueña.
Madrid está en mis días, es la ciudad que he hecho mía.
También está en mi voz.
Madrid está en mi prolongación: mi hijo es madrileño.
Desde Madrid miro, pienso, añoro a Caracas.
Desde Caracas intuía, buscaba, necesitaba a Madrid.
Cuando hablo saltan palabras y entonaciones de mis dos ciudades.
Siempre digo que he hecho un país sumando el cielo que cubre a Caracas, el cielo que cubre a Madrid y el cielo que cubre el mar que media entre las dos ciudades.
El punto en que confluencia es una isla.
Lanzarote equivale al cielo que media entre el allá y el acá.
Tiene dos horizontes con tierra flotando en ellos.
Caracas es mi casa cuna.
Madrid es mi casa adulta.
Lanzarote es mi casa paz.
¿Existen añoranzas sobre Caracas? Si te pudieras llevar algo de Caracas a Madrid (El Ávila por ejemplo) ¿Qué te llevarías?
De Caracas añoro todo: lo bello y lo feo, lo cómodo y lo caótico, los sonidos y el estruendo, el chic caribeño y el despelote tropical.
Añoro la ciudad y sus contradicciones, los paisajes, los colores, el borbotón de vida y sus extremos.
El Ávila es una brújula dentro de mí, da igual en qué lugar del mundo me encuentre, esa montaña marca mi dirección.
No me traería nada de Caracas.
Caracas tiene el encanto de significar un allá o un aquí según la raya del mapa que pises.
Añorar es amar en la distancia y ese amor en la lejanía me permite construir mi propia Caracas.
Una ciudad que sueño, una ciudad que hago a retazos, una ciudad cuyos árboles acojo en mi memoria.
Soy Caracas todos los días y en todas partes.
Adentrándonos un poco más, ¿Tienes algún sueño por cumplir? ¿Podemos saber cuál es?
¡Tantos!
Seguir escribiendo y publicando, ir a Islandia, vivir un par de años en Estocolmo, ir al concierto de año nuevo en Viena…
¡Imposible enumerarlos!
Un poco más sobre ti… ¿Estás leyendo algún libro lees en esos momentos?
Estoy leyendo un libro que disfruto muchísimo. Su autora es una mujer brillante, cercana, divertida. La conocí en Miami e hicimos buenas migas. Es boliviana, vive en Florida. Se llama Giovanna Rivero y su libro se titula Para comerte mejor, publicado por Sudaquia.
¿Una frase para los lectores de esta entrevista?
Escribimos para ojos que no vemos, que no sabemos.
Sentirlos detrás de estas frases, repasando palabras, paseando por las líneas, es un regalo.
¡Gracias por leer!



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28.6.15

Lista de antojos para 10 años de ausencia



                    Lena niña en una calle de Chacao. Detrás de la foto se lee: fotógrafo telf- 33 15 53 Sr. Trufu.





Sólo tengo dos semanas para cumplir antojos acumulados en 10 años de ausencia:

- Una cocada y un jugo de caña.

- Guacamayas, palo de agua y sapitos de la noche.

- Cervezas pichaos velo e novia en un chino y servilleta con palitos para llevar la cuenta. Si es con un vacío al lado de la mesa mucho mejor. Si me dicen que el cocinero se fue y me ofrecen una lata de pepitonas: la perfección.

- Una noche en un apartamento de las torres de Cata escuchando el mar.

- Una noche de tambores en Choroní.

- Más playa. Todas las playas. Salitre. Todo el salitre,

- Los Roques. Los Roques. Los Roques.

- Subir a ver de cerca el hotel Humboldt en la punta del Ávila.

- Una copa en el Tamanaco.

- Carso Bar. 

- Caminar invisible por las calles de Chacao, Campo Alegre, Los Palos Grandes, La Castellana, Altamira.

- Rodar veloz un amanecer y un atardecer por la cota mil.

- Todas las librerías. Todas las presentaciones.

- Ya sé que no, ya sé que es un imposible: volver al Gran café.

- El León.

- Algo de golf y algo de caballo.

- Parque del Este.

- Comprar huevas de lisa, cerveza helada y comerlas / tomarlas ipso facto.

- Margarita (imposible, lo sé).

- Más imposibles: volver al Tambo y comer los platos de Julio Ikeda.

- Visitar mis casas en Caracas: la de niña y la casa en la que viví antes de irme.

- Mi jabillo.
(Esta es una muestra mínima de una lista que no me cabe en la maleta).


Junto a esta lista  las palabras y el video que mi querido Javier Morales me dedicó.

Imposible mejor canción y versión para acompañar la añoranza, la felicidad, la nostalgia, los temores:


"Hace poco celebrábamos el descubrimiento de la grabación original de "I wish I were here", de Pink Floyd. Mi querida amiga Lena Yau comentaba los buenos recuerdos que le traía. He descubierto esta versión reggae, menos melancólica, más marchosa. Quiero dedicársela a Lena (que pronto regresa a Venezuela a presentar su novela) y a todos los exiliados, de cualquier país y por las razones que sean, a quienes tuvieron que dejar atrás amigos y familia."











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25.6.15

Lanzamiento En Caracas De Los Libros De La Escritora Venezolana Lena Yau

Publicado el: 25 junio, 2015 
Eventos | 

Lanzamiento En Caracas De Los Libros De La Escritora Venezolana Lena Yau

Captura de pantalla 2015-06-25 a las 9.31.03 AM
Lena Yau, escritora venezolana radicada en Madrid, regresa a Venezuela después de 10 años de ausencia para presentar dos libros de reciente publicación: un poemario y una novela.
Trae tu espalda para hacer mi mesa es el título del poemario publicado en España por Editorial Gravitaciones.
Los sabores y su reverso, la plenitud y el hambre.
Poesía que se escribe sobre un mantel con palabras que atrapan la fugacidad de los placeres y sonidos que cuentan las trampas del deleite.
Trae tu espalda para hacer mi mesa se despliega al aire exhalando un aroma de palabras sobre el tiempo deleitoso de los amantes. Delicado paladar y arte amatorio. La zozobra de viajar en busca del otro.
Estas breves historias no conocen final: bajo la línea que marca un hasta aquí, asoma ya el nuevo inicio. Ciudades, salones, instantes y conversaciones trenzadas en un balancín y en un balcón, oteando siempre el horizonte atlántico. Todo se lee en el plato, también la libertad.
90 páginas para 50 poemas que miran al amor, al desamor, a la vida, a la ausencia y la presencia desde lo gastronómico.
Hormigas en la lengua se llama la novela publicada en Nueva York por Sudaquia Editores.
Expuesta como un collage literario compuesto por cartas, poemas, narraciones quebradas y anécdotas familiares, Hormigas en la lengua se adentra en los juegos, las heridas, las cavilaciones, los placeres y temores de la infancia. La particularidad de este retrato se encuentra en la decisión narrativa por la que ha optado Yau: relatar desde lo gastronómico. Desde y a través de la comida se dibujan, con pluma ágil, graciosa y sin adornos, las transformaciones de cada uno de sus personajes. Esta primera novela revela una de las más prometedoras voces de la narrativa venezolana.
Dicen de la novela:
Lena Yau consigue con Hormigas en la lengua recuperar el milagro de lo que significa en su esencia la escritura novelística: mutación, quiebre, perplejidad, encantamiento.
A partir de una visión de lo gastronómico que no se solaza en las superficies del placer, sino que indaga en lo doloroso, en la herida, en los juegos de poder, en las deudas vitales de la infancia, Lena Yau nos entrega una novela brillante, original, inolvidable.
Juan Carlos Méndez Guédez
Lena Yau sirve en una sola página con el mismo entusiasmo, la misma reverencia, -y sin la amargura pesarosa de Neruda- la palabra “patata” y la palabra “papa”; sabe que los que comen “eses” no comen “zetas”; que existe “la papaya” y “lo papaya”; que la palabra “plátano” tiende más a multiplicarse que a dividirse. Y que el amor de una abuela y su nieta se apoya en un aceituna.
Hormigas en la lengua da fe: el castellano no existe. Por eso no está escrita en español sino en españoles: el gozo de sus variedades -¡cantantes y sonantes!- caben aquí.
Corina Michelena
Lena Yau (Caracas, 1968).  Narradora, poeta, periodista e investigadora.  Especialista en el vínculo entre literatura e ingesta.  Licenciada en Letras y Master en Comunicación Social por la Universidad Católica Andrés Bello.  Asesora literaria de El sabor de la eñe. Glosario de literatura y gastronomía publicado por el Instituto Cervantes en Madrid.
Autora del poemario Trae tu espalda para hacer mi mesa (Gravitaciones, 2015).  Autora de la novela Hormigas en la lengua (Sudaquia, 2015).  Columnista en el diario El Nacional.  Cuentos, poemas y artículos suyos han aparecido en publicaciones periódicas.  Reside en Madrid.
Twitter: @lenayau
Facebook: Lena Yau
Google +: lenayau@gmail.com
Blog: www.milorillas.blogspot.com
El Nacional: http://www.el-nacional.com/autores/lena_yau/
NOTA DE PRENSA

24.6.15

"Trae tu espalda para hacer mi mesa" de Lena Yau ya está disponible en la web de la editorial.








Trae tu espalda para hacer mi mesa se despliega al aire exhalando un aroma de palabras sobre el deleitoso tiempo de los amantes. Suave paladar y arte amatorio. La zozobra de viajar en busca del otro.
Estas breves historias no conocen final: bajo la línea que marca un hasta aquí, asoma el nuevo inicio. Bandejas, bocados, sabores y encuentros evocados en un balancín y en un balcón, oteando el horizonte atlántico. Todo se lee en el plato, también la libertad.

Comer consume tiempo. Que sea gozoso. Un poema se escribe en el revés de lo que hubo.

Conoce su nombre 
pero no lo pronuncia.
Goza y padece 
el vaivén elástico
de la ausencia.
En un punto recóndito,
el éxtasis 
se hace circular.



Envío gratuito dentro de España.

Próximamente también en edición digital.

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