7.4.09

Un dragón rojo


Ilustración: Dragón Rojo,  Adrián Yau.



Feliz Cumpleaños Waiting Querida

Cuando el Pez Fruta supo que me iba a Pekín, lo aceptó.

Es un peque sorprendentemente maduro, con una capacidad innata para manejar sus emociones, sobrio, coherente pero no por ello frío, ni adulto prematuro.

Es un niño que ejerce de tal sin estridencias.

Difícil de describir, quien lo conoce de cerca sabe de lo que hablo.
Días después de comentarle del viaje me dijo:

- Mamá, yo creo que no deberías ir a China…
- ¿Por qué, Peixi?
- Porque en China hay dragones que vuelan.
- Ya. Pero los dragones que vuelan, son dragones felices, Brufi. Los dragones juegan a volar.
- Ah. Si ves uno rojo, con alas y pinchos verdes… ¿me lo traes?
- Cuenta con eso, Ratón.

Ingenua mayúscula, pensé que sería asunto tirado traer de China un dragón rojo con alas y pinchos verdes.
Y no lo era, no.
No era fácil ni tan siquiera traer un dragón, no importa el color.
Extenuada de patear de arriba abajo, primero Pekín y luego Shanghai, me preguntaba dónde, for god´s sake, compraban los dueños de restaurantes panasiáticos, los organizadores de las fiestas tradicionales que se celebran en los barrios chinos allende los mares y los hacedores de fiestas de temática ad hoc, los dragones con los que ornamentan el ambiente.
Misterio.
Tal vez los compran en los Todo a Cien que regentan los ciudadanos de origen chino en los países en los que se han establecido, quizás la producción nacional de dragones de peluche, plástico, papel, se reserve a ese destino.
Según pasaban los días mi búsqueda era infructuosa (y frustrante) así que comencé a preparar al Pez, vía Skipe, para la posibilidad de que su madre volviera con las manos vacías, dragonianamente hablando.
Pero para los niños, los padres tenemos superpoderes:

- Yo sé que vas a encontrar mi dragón, mami, porque tú eres muy valiente, muy inteligente y siempre sabes.

Derretida con su voz y con su fe, me fui a un mercadillo de Shanghai, (experiencia que quiero contaros detalladamente en otra entrega), sin resultados.
Mi marido y yo convinimos en ayudar un poco al destino.
Él compraría un dragón en Madrid, y mentira piadosa por delante, el niño tendría su juguete y mi reputación de super madre todopoderosa e infalible quedaría intacta.
Organizamos una complicada logística para que el dragón (que no era rojo ni tenía pinchos verdes pero sí alas) comprado en Alcobendas, saliera de mi maleta.
Pero la tauro impenitente que soy, no cejó en el afán de encontrar al dragón en China.
Media hora antes de abordar el avión que me traería de vuelta a Madrid lo vi.
En una tienda del aeropuerto de Shanghai, colgando de varios hilos, la marioneta de un dragón, con cuerpo de lentejuelas, alas de fieltro y pinchos de peluche.
Era perfecto este dragón salvo por los colores.
Le conté a la chica que me atendió la historia que os acabo de narrar.
Me dijo:

- No se preocupe. No tengo un dragón rojo aquí pero si me espera quince minutos se lo traigo de otra de nuestras tiendas.

Le dije que sí y corrió, voló, a traer mi marioneta.
Le di las gracias y le dije:

- Cuando el Pez sonría me acordaré de ti. Esa sonrisa te la debo.

Sonreímos las dos.
Fue un buen cierre.
Porque para mí China fue sonreír mucho.
Yo quiero que esta primera entrega sirva de introducción a lo que luego contaré.
Mi viaje a China sirvió para derribar clichés, lugares comunes, mitos.
Para acercarme tanto como pude a una cultura muy desconocida, en ocasiones maltratada, trivializada.
Para crecer interiormente…porque en una semana crecí lo que toma años.
(Me siento árbol).
Para hablar español muy lejos y muy cerca.
Para oír español ibídem.
Para abrir los ojos y sentirme afortunada de la oportunidad que me brindó la vida.
Para escuchar entre tanto ruido lo que hay que escuchar.
No pude traer un dragón para cada uno de vosotros, ya me habría gustado.
Pero sois constructores de este espacio.
Y quería agradeceros de alguna forma.
(Agradeceros también la compañía en forma de comentarios en las entradas programadas, en las fotos que publiqué desde China, en Facebook, en correos electrónicos. Para mí sentiros fue primordial…un apoyo impagable).
Le pedí, entonces a Dientes de Leche, que compartiera su dragón con vosotros.
Le pareció justo.
El dibujo lo hizo él.
Va por ustedes.

Los cuentos chinos, continuarán…

61 comentarios:

Fatima dijo...

Precioso, niña... Se me saltaron las lágrimas :)

Un beso al pez fruta. Es todo un artista. Genética caprichosa.

amor y libertad dijo...

la historia de cómo conseguiste el dragón me ha conmovido, como padre me ha tocado por dentro tu final feliz en el aeropuerto, yo creo que soy creyente porque suceden cosas como esa, cuando todo parece perdido de repente va y se salva

Una Zamorana y un Sallentí dijo...

Deseando conocer todas tus historias conciliadoras.
Rompamos "tópicos", que buena falta nos hace.

(Lo demás te lo dije por mail)

Conchi

alfaro dijo...

Has regresado y nos vas a contar de pe a pa todo, Lena.

Es fantástico, que dibujo más chulo, dile a tu pez que es muy guay, que nos ha gustado muchísimo...que es un artista, que dibuja y colorea fantástico...

La historia del dragón, qué bien que la has escrito, porque son estas historias con nuestros hijos que no deberíamos olvidar. Es tierna, llena de amor..., y feliz, sobre todo feliz.
Muchos besos.

Jackie dijo...

Nos dibujo el dragon!

Y me lo imagino cantando mientras dibujaba, con esa vocecita ohhhhhhh! me da algo ♥

Muero por saberlo todo, ojala publiques aqui tu ponencia, publica todo please.

(me han pasdo cosas como tu bussqueda del dragon varias veces asi que me senti 100% identificada)

mc dijo...

Que dragon tan feroz!! Me fascina! Que bueno tenerte de vuelta!

Javier dijo...

si el viaje te sirvió para derrumbar prejuicios, clichés, mitos y lugares comunes... es lo mejor...
espero leer tus experiencias y aprender un poco sobre algo tan lejano...
abrazo

beetle dijo...

MO por favor, cuentamos de la sonrisa plena del pez cuando recibio su dragon.

Que bueno que lo encontrastes, que bueno todo lo que nos cuentas, aparentemente abristes muchas puertas. Que cada una este llena e oportunidades para ti. Bravo por tu viaje tan exitoso!

cecita dijo...

tu pez se parece a mi petit prince (que lo extraño, mucho mucho lo extraño...)

siempre tan tierna, lena...

decíle al pez que le enseñe a su dragón a usar todos esos dientes para sonreir y no para asustar. si él me promete que le enseña, dejo de tenerle miedo!

(como hija, te digo que no te preocupe que tu pez descubra que no sos superpoderosa, porque cuando lo haga va a empezar a amarte y admirarte como mujer)

qué bueno que volviste! me andaba faltando una de mis musas!

un abrazOTE!

AlmA :) dijo...

Lena... es hermoso pez fruta... su dibujo es puro arte oriental... de leyendas y cuentos...
yo tengo un dragón azul... a veces sopla y arrassa farolas... es muy chiquito... es muy grande...

me alegra leerte de nuevo aquí... estoy convencida que la experiencia de ir a China habrá sido muy especial...
eres un gran y flexible árbol...

un beso preciosa Lena...
para diente de leche... para el resto de la familia...
mil gracias por compartir

:*

Capochoblog dijo...

Que risa con lo de los cuentos chinos...jajajajaja.

Es que ese pez tuyo tiene una sonrisa que saca de combate a cualquiera, así ese alguien este en la china.

Besos.

raga dijo...

lindísimos (los dos), (los tres!)

dos besos

Fanmakimaki ファンマキマキ dijo...

que majo pez fruta!

Aguantan to'

Soledad Sánchez M. dijo...

¡Qué no haría una madre por su pececillo!

El dibujo es precioso.

Me alegro de tu vuelta y de tu experiencia tan positiva.

Espero impaciente que nos cuentes.

Un beso.

Soledad.

Ophir Alviárez dijo...

Imagino los brillantes ojos oscuros del Pez, la sonrisa cómplice del padre y sobre todo la alegría de la madre al ver a la marioneta en el momento justo para cerrar con broche mágico un viaje que desde antes, lo fue.

Qué rico, oh sí, apenas puedo imaginarlo...

Besos y abrazos de mis todos a los tuyos.

OA

Adriana Telerina dijo...

Pero que BELLO y que PERFECTO es mi yerno, y el dibujo, y el cuento, y el dragon que encontraste (claro que si, madre super poderosa) at the 11th hour...

Me dejaron suspirando los dos (y les escuche las voces con esa conversacion sobre los dragones jugadores).

Soy la suegra mas afortunada :)

(amapuchamelo MUCHO a mis ojitos brillantes, y dile que los estamos esperando)

Re:viaje a China, telodijetetlodijetelodije que te mereces esto y mas: los compa#eros universitarios de mis hijos se impresionaran cuando ellos dejen caer el nombre de La Tia Lena, ya veras :)

Los quiero de aqui a la China, mil besotes, que bueno tenerte de vuelta!!!

Solfeliz dijo...

Hola Lena, linda historia, de esas y muchas más estamos hechas las madres. Me alegro que estés de vuelta y ya estaré pendiente de tus comentarios y anécdotas sobre tan interesante viaje a una cultura milenaria.
Un beso

óscar dijo...

Lena, hostias, que me he emocionado y todo. Y te lo digo muy en serio.
Besazos

Madeja de Palabras dijo...

Maravilloso el dragón, maravilloso el pez, maeravillosas todas las sonrisas vertidas en el relato que nos regalas.

Un beso.

Camille Stein dijo...

como buen dragón en el horóscopo chino, sé apreciar cuándo un dragón rojo es hermoso... y éste es insuperable :)

bienvenidos

... espero tus vivencias de China

muchos besos

MAREADEMOCIONES dijo...

Mi querida Lena, celebro que estés de vuelta! y sobre todo celebro más aún que este viaje te haya enseñado tanto y te haya permitido ver y oir tantas cosas buenas para ti.
Leyéndote, estuve por unos minutos contigo en China, viendo tu sonrisa al consiguer ese mágico Dragón Rojo para tu príncipe.
Me alegra saberme entre tus afectos.
Besos!!!!

Roberto dijo...

Lena...como decierte esto? pero tu eres alguien muy especial...maravillosa diría yo. Tu nene también lo es.

Ese dragón rojo sobrevuela ahora mismo por los techos de mi casa.

un beso enorme

PIZARR dijo...

Ya me imaginaba un poco como debía de ser Dientes de Leche, pero acabo de confirmar mis sospechas... una personilla absolutamente maravillosa y con un ingenio como el de su mami por lo que veo.

Esa historia del dragón es maravillosa y tus desvelos por conseguirlo más.

La estrategia establecida con tu marido por si llegabas sin dragón, me han recordado los envios de cartas y de paquetes con sellos incluidos que yo dejaba para que mi ex le diera a la niña cada día de mi ausencia cuando acudía fuera a cursos o cuando viajaba sin ella.

Espero ansiosa esas historias de la China...

Un abrazo Lena y bienvenida de nuevo a este peculiar mundo.

Fogel dijo...

Lena!! Que bueno ver que estas de vuelta, y "reloaded". Te dejo un abrazo enorme.

PD: Me encanto el dragón dibujado por tu peque.

Genín dijo...

Muchísimas gracias a tu pececillo por compartir el dragón rojo...
Besos y salud

Marcelo dijo...

Coincido con todos. Coincido con Camille, yo también soy Dragón, por lo tanto no existimos ninguno de los dos. Con quien no coincido es con Adriana, el niño va a tener que aclarar algunas cosas...
Un beso, me pareció hermoso el relato!

PD: El Dragón comprado en Madrid, no diría "Made in China"?
Besos guapa

Belén dijo...

Joe, que bonito Lena!!!!

Y el dibujo, la historia, China... todo!

Besicos

Caty dijo...

:)

:)

:)

(sonrisas en el corazón)

y dile al pez que....yo...también soy un dragón...

:)

y GRACIAS!

besos, besos

Sintagma in Blue dijo...

Uff, me recuerdas a los tiempos cuando mi hija era peke, ahora también hay que echarle mucha imaginación a veces pero, ya sabes, con la edad nos hacemos más compasivos con nuestros padres.

Codorníu dijo...

Qué relato más bonito. Cómo me alegro al saber que ya has vuelto.

Se te echó de menos por estos cielos. Y fíjate si hay estrellas.

Bienvenida, amiga.

Un beso.

Waiting for Godot dijo...

Lena. Tengo los lagrimones que me bañan la vida y la alegría, que bella eres, este es el mejor post que me podías dedicar, es más no pienso que otro lo supere, está a la par de aquel poema que me dedicaste cuando más lo necesitaba. Eres un ser especial Lena. Te abrazo y te quiero. Ahora voy a escribir esto intentando no llorar más porque el teclado se me daña..., antes de venir a holanda, el hijo de miguel, Dani, me dijo que le regalara unos cigarrillos de chocolates, cuando era niña esos los vendían en cualquier esquina, los mandé a pedir a Venezuela,nada, Guachafa de Roma tampoco los encontró, el mundo entero conspiraba y yo sin saberlo, cuando le dije a Dani que no podía encontrarlos quizás me miro y me dijo "Tu Si los vas a encontrar porque ya te vas y yo se que tu puedes encontrarlos" Unos 5 días antes de irme, estaban vendiendo cosas especiales en una tienda de Holanda y adivina que había en una vitrina? Los cigarrillos de chocolate que Dani me había pedido, le compré mucho. Me partió el alma saber que confiaba tanto en mi y que el amor lo puede todo. Yo ya quiero al Pez y mucho. Besos.

Waiting for Godot dijo...

Quise decir: "antes de venirme de holanda" y " le compré muchos"
Besos. Tipeaba emocionada

Merche Grosso dijo...

vivan los chinos!!! y el Dalai Lama too!

Daniel Rico dijo...

Muy bueno.

Yo trabaje en un restaurante chino llamado EL DRAGON DORADO.

los chinos son gente raro, pero ¿quien no lo es en este mundo?

saludos

Dragón dijo...

Que ternura, vaya que nos hace falta la ternura. Es maravilloso sentir que para los hijos somos héroes, que nos esperan en la puerta para, no más entrar, brincar sobre nosotros...

Que fabulosa ternura Lena. Gracias.

Ahora que te sientes árbol, y que ya tu me obsequiaste esta historia, yo te obsequio una:

El Árbol Generoso
Por Shel Silverstein
Versión para narrar: Cedhot Arias
http://elserylapalabra.blogspot.com

Había una vez un árbol que amaba a un pequeño niño. Y todos los días, el niño venía y recogía sus hojas para hacerse con ellas una corona y jugar a ser el rey del bosque; subía por su tronco, comía manzanas, se mecía en sus ramas, y cuando estaba cansado, dormía bajo su sombra.

Y el niño amaba al árbol mucho, y el árbol era feliz. Pero el tiempo pasó y el niño... creció. Y el árbol se quedaba a menudo solo.

Hasta que un día el árbol vió venir a su niño y le dijo (Con gruesa voz de árbol claro...)

- Ven niño, sube por mi tronco y mécete en mis ramas, y come mis manzanas y juega bajo mi sombra y se feliz...

Y el niño contestó:

- Yo estoy muy grande para trepar y jugar, quiero comprar cosas y divertirme, necesito dinero, ¿puedes tu darmelo?

- Yo no tengo dinero -dijo el árbol- yo solo tengo hojas y manzanas, pero si quieres, puedes tomar mis manzanas y llevartelas para venderlas en la ciudad, así tendrás dinero y serás feliz.

Y el niño, subió por su tronco, tomó sus manzanas, y se las llevó para venderlas en la ciudad...

Y el árbol se sintió muy feliz.

Pero, pasado un tiempo, su niño no volvía y el árbol se sentía solo. Hasta que un día el árbol vió venir a su niño y le dijo emocionado:

- Ven niño, sube por mi tronco y mécete en mis ramas y juega bajo mi sombra y sé feliz...

Y el niño contestó:

- Estoy muy ocupado para trepar y jugar, quiero una esposa y quiero hijos, para esto necesito una casa... ¿puedes tu dármela?

- Yo no tengo casa -contestó el árbol- el bosque es mi hogar... pero si quieres, puedes subir por mi tronco, cortar mis ramas y llevártelas para hacerte una casa, así... serás feliz.

Y el niño, subió por su tronco, cortó sus ramas y se las llevó para hacerse una casa... y el árbol... se sintió feliz... (tal vez no realmente)

Y pasaron muchos años y su pequeño niño no volvía, y aquel árbol estaba triste, muy triste, y solo.

Hasta que un día el árbol vió venir a su niño y le dijo con voz entrecortada y ansiosa:

- Ven niño, ven y juega - y el niño contestó.

- Yo estoy muy cansado para trepar y jugar, quiero irme lejos de aquí, quiero un bote que me lleve lejos... ¿puedes tu dármelo?

- Yo no tengo bote -dijo el árbol- pero si quieres, puedes cortar mi tronco, hacerte un bote, navegar lejos, y ser feliz...

Y, el niño, cortó su tronco, se hizo un bote, navego lejos, muy lejos, más allá de china continental, y fue muy feliz... pero el árbol no. El árbol estaba solo... muy solo.

Hasta que un día el árbol vió venir a su niño y le dijo con pena...

- Lo siento niño, ya no tengo nada para darte... ya no me quedan manzanas...

Y el niño respondió:

- Mis dientes son muy débiles para comer manzanas.

- Ya no tengo ramas niño, ya no puedes mecerte en ellas...

- Jejejeje...-sonrió el niño- yo estoy muy viejo para mecerme en tus ramas...

- Ya no tengo tronco niño, ya no puedes trepar por el, soy solamente un viejo troncón...

- Yo no necesito mucho ahora -contestó el niño- solo un lugar tranquilo donde sentarme a descansar...

- ¡bien! - dijo el árbol reanimandose- un viejo troncón es bueno para sentarse a descansar, ven mi niño, ven y siéntate...

Y cuentan que aquel niño se sentó... y el árbol fue muy feliz.

-Pato- dijo...

Sabía que Dientitos de leche habia sido la mano maravillosa que dibujó y pintó el dragón :))

Por un rato fui dragón rojo con pinchos verdes, qué bueno estés de vuelta y creciendo como un árbol.

Y hablando de árbol, tengo los ojos nublados y el corazón en un puño luego de leer la historia del árbol generoso, que ha contado Dargón.

¿Sabés? Yo ya dejé de ser una mamá con superpoderes, ahora sólo tengo manzanas para regalar y no es que eso no me haga feliz, sólo que he sentido como un nudo de nostalgia.

Te quiero mucho Lena, qué alegría todos los cuentos chinos que nos esperan :)

Besitos para dientitos, para Godot por su cumple y para vos.

Lali dijo...

Lena que belleza!!! Te veo en esa busqueda que he vivido en distintas oportunidades con mis locos...la sonrisas de ellos son mas que suficiente para borrar la angustia de la busqueda...siempre aparece un Hada Madrina que ayuda a las mamis suerpoderosas...pero no hay 2 Lenas que que puedan describirlo como tu, tengo lagrimas de emocion, de ternura, de orgullo...
Eres maravillosa, TQM

hombrepez dijo...

Por supuesto que los auténticos dragones son rojos con pinchitos verdes...
Que tu Pez Fruta no deje de mirar nunca la vida con esos ojos.

(pero que bien y que bonitas cuentas las cosas)


Besos Lena.

Eduardo Galván dijo...

que maravilla la fe inquebrantable de los niños...

Que envidia "sana" (existe?) china tiene que valer bien bie mil misas.

besos y feliz regreso.

La Gata Insomne dijo...

que maravilla ese pezdragon y su mama malabarista
quero muuuuuchoos cuentos chinos

me voy a ver fotos si logro encontrarlas en ese horrible fb
lueguito vuelvo

besos

Oxiniña dijo...

Me alegro Lena por tu vuelta, no me canso de leerte, tus imágenes preciosas, no dejes de darnos detalles, eres un ejemplo en el que detenerse a reflexionar. Ese Pez Fruta me enamoró una vez y lo imagino pintando el dragón, felicítalo por su dibujo que conforme lo miro cobra vida.
Un abrazo fuerte, seguiré leyéndote.
Ohhhhhh de mi hija al observar tan tiernas fotografías!!!!!!!

JAVIER AKERMAN dijo...

Me encanta tu relato. Y felicidades a Waiting.
Un abrazo.

Yurena Guillén dijo...

Lena, me alegra saber que tu viaje fue tan bueno y que sirvió para tanto.
Y por supuesto, me alegra comprobar que finalmente conseguiste el dragón rojo... Por supuesto, una superwoman como tú.... jejej... Me alegro mucho. Me mantengo a la espera de tus nuevas entradas con la curiosidad de saber qué encontraste en Pekín.

Un beso grande.

Mer dijo...

Un dragón que estoy segura de que pececito guardará con mucho cariño porque su supermami que tiene poderes como los magníficos superheroes de cuentos lo encontró para él.

:)

Un abrazo gigantesco para ti.

Mer

Inuit dijo...

Hola Lena,
He pensado en ti todo este tiempo.Como bien sabes, el mundo oriental me atrae mucho y tu visión será muy enriquecedora para mí.Seguro que me abrirás los ojos de esta idealización.Mi maestra zen comenta que los chinos son muy prácticos.
Inuits

Nancy dijo...

Lena, eres una súper madre.Excelente relato. Esperaremos todas tus entradas sobre el fascinante viaje a China.
Apapachos y gracias por compartir tu historia. Es hermosa.

elshowdefusa dijo...

Ay, Lena. Ay, ay, ay, ay. Se me ha puesto la piel de gallina. Te he visto y al Peixet y a tu marido y al dragón y a la dependienta. Hubieras sido igualmente una madre, como él dice, inteligente y valiente y siempre sabes, aunque no lo hubieras traído tú, aunque fuera de Alcobendas, daba igual, tú buscabas, tú soñabas con él, tú le dabas alas al pequeño. Y me han dado unas ganas tremendas de conocerlo y de no poder describirlo y saber de qué hablas cuando hablas de él. Ver ese dibujo e imaginar cómo lo hizo, soñar sus sueños, esperar la espera chinesca. Me encantará leer todo lo que tengas que contarnos de China. Esta primera entrega ha sido muy entrañable. Y el dibujo es muy bonito. Dale las gracias al Peixet de parte de Fusa y Machangui. Qué ganas de abrazaros, reina.

Joseín Moros dijo...

Me gustó el dragón.
Gracias!

Oswaldo Aiffil dijo...

...La tauro impenitente que soy no cejó en el afán de encontrar al ragón en China...no sabes cuanto te entiendo cuando dices esto (yo también soy tauro). Si hubiese que buscarlo debajo de las piedras, hasta allí irías a buscarlo, lo se.
Esa visita a China cambiará tu percepción del mundo, y ya nunca más serás la misma. Me pasó cuando viví en Japón un tiempo. Luego, nunca nada fue igual. Uno se reencuentra con su espíritu en esos países del lejano oriente. Nada vuelve a ser lo mismo

Billy MacGregor dijo...

Sencillamente sencillo, coral y balsámico tu texto. Ahora yo también estaré un poco, contigo, en China.

patxi dijo...

Un placer leerte,buen relato.
Saludos y abrazos....eternos,cuidate.

Mire dijo...

hermoso, Lena. A mí, como el Pez Fruta, me encantan los dragones (y soy dragón)
Un abrazoooooooooooooo

Prado dijo...

qué maravilla. Mi hijo se llama Santiago y tiene tres años. Y también le gustan los dragones.

Me hace feliz y tu describes esa sensación tan bien en tu texto.

Un abrazo.

Dédalus dijo...

Eres genial, Lena. Como una pequeña dragoncita roja...

Un abrazo, chinurria.

caramelo dijo...

Lindo dragón el de tu Pez Fruta, Lena, tiene,no sólo la gracia que le dan los detalles de dientes, puntitas y trazos, sino que introduce con ternura a tu narración.

Y, por otro lado, a pesar de que Kurt Vonnegut decía en sus "Payadas" que un día íbamos a terminar invadidos por chinos microscópicos o que nuestras ciudades están llenos de lugares que dicen "comida china para servir o llevar" y los "todo a mil" (variación sobre el mismo tema) se repiten por todas partes, creo que hay otros referentes más potentes para percibir esa grandeza desde nuestro lejano occidente marcado con otros códigos; me refiero a los más cercanos, el Tao y el I Ching, e incluso me atrevería a decir que la obra de Pearl S. Buck que, aunque muchos critican por ser anterior a la revolución cultural, y que felizmente mi madre me indujo a leer en la adolescencia, hacen un retrato que siempre he querido creer que debe ser muy cercano a lo real que tiene la inmensa y grandiosa China

汉语/漢語

un beso,

IMAGINA dijo...

Ah!
Estoy derretida de amor!
Y bueno...con respecto a China...es China! Claro que sí. Toda una experiencia. Y que bueno que pudiste vivirla.

Malvada Bruja del Norte dijo...

Lena...Te hacía todavía allí...¡Qué bueno que hayas venido a mi casita para que me dé por enterada!

Dale a Pez un besote por compartir su Dragón con tod@s nosotr@s. Veo que te ha ido bien y que vienes encantada. Me alegro, como bien dices es una hermosa oportunidad que te brindó la vida.
Y...por cierto, a mi también me encantan los dragones.

gloria dijo...

Lena cada vez que nos cuentas algo de Dientes de Leche se me encoge el corazón de ternura... lo sabes, tengo debilidad por él desde el principio. Y yo, como los niños, tengo una fe extraña en algunas personas totalmente convencida de que conseguirán cosas imposibles... y ¿sabes? funciona, esa fe funciona. Sabía que encontrarías el dragón porque Pez Fruta lo sabía y tenía esa seguridad absoluta de que así sería... y me alegro!
Sigo maravillada todo lo que nos cuentas de China, Lena.
Mil gracias por llevarnos hasta allí con tus ojos (con todos tus sentidos).
Un beso enoooorme.

NuNú dijo...

¡Qué maravilla tener un peixe fruta en casa! Ahora se aliará con el dragón chino de la china, pero gracias a las gracias eres una Super mamá jijijijiji

Me alegro ver tu vuelta así tan llena de energía, tan vital...

ANABEL dijo...

Vengo volando del draconiaco cuento de Marcelo, aterrizo y me encuentro con una supermadre, un superhijo y un hermoso drago rojo con pinchos.
Enhorabuena. Hermoso blog, hermoso niño.
Saludos

Viv dijo...

Ay Lena, no había leído esto. Precioso relato. Ahora que soy mamá te entiendo tanto! Besos para ti y para el Pez :)

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