30.6.09

Crónicas Tristes VII


A Antonio Díaz. In memoriam.
Adiós, querido jefe canuto...el queso de cabra nunca será lo mismo.

Recuerdo que mamá me dijo: levántate, hay que llevar flores.

Yo era pequeña y hablaba extraño pero en esa ocasión no dije nada.

Bajamos las curvas y recordé a Tino.

Quise contarle a mamá pero iba muy seria.

Llegamos a un sitio diferente a los que había visto antes.

Muchos años después lo reconocí como un cementerio.

Sólo que en lugar de tumbas había nichos.

No me extrañó llevar flores allí.

Todo estaba lleno de flores.

Todos eran familia.

Hermanos, primos, abuelos, bisabuelos, vecinos.

Vi un solar vacío acodado al camposanto.

A diferencia del cementerio era verde, muy verde y había tres tumbas solas en medio de aquel verdor.

Le pregunté a mamá por una tumba chiquita y blanca.

(Es un bebé. ¿Y las otras dos? Son de gente que no quiso vivir, vámonos ya).

Años más tarde me hablaron del limbo.

Después dicen que la rara soy yo.

Cuando murió el viejo Báez recé mucho.

Que no lo entierren.

Que se quede en la mina o en la caldera…

38 comentarios:

mia dijo...

Tú todo lo sabías

de pequeña...

Hubo de quedarse en

la caldera!

besos

Waiting for Godot dijo...

Lo peor es cuando entierran en vida. Un beso enorme mi MO.

Dante B. dijo...

preciosa imagen
esto, y algunas lágrimas, ¿qué más podemos hacer?

mas de mi que de... lirio dijo...

La inocencia nos hace sabios aunque por ella a veces se paga un precio desproporcionado.

Me gusta la niña que llevas dentro, la encuentro muy parecida a la mujer que eres pero esto es algo totalmente subjetivo, eh!

Besos desde mi alma.

(Por cierto, me estoy haciendo adicta a los amaneceres... y me encanta)

DaliaNegra dijo...

Me encanta leerte(incluso en las despedidas)Lena, eres entrañable y mágica,me haces reconciliar con mis recuerdos,a veces me parece que vivíamos en el mismo barrio y éramos amigas de pequeñas.Besos***

Єѕтnoм dijo...

Cuánto sitio perdido...

Un besazo.

siempreconhistorias dijo...

No imagino homenaje mejor que una niña deseando que no te entierren en esos sitios. Muy, muy bonito.
Un beso lleno de flores.
Izaskun

Fogel dijo...

Me gustó lo despojado del relato, ayuda a sentir la aridez del cementerio.

UN abrazo

silente dijo...

Hace muy poquito tiempo me he enfrentado a esa realidad, que a todos nos llega. Definitivamente no es un lugar para llevar a los niños.

Bueno relato, como siempre.

mc dijo...

Lena, la primera vez que fui a UK me quede en casa de una amiga, en un pueblito minusculo y muy antiguo cuyo nombre he olvidado. Tenia una iglesia con su cementerio. Era bellisimo. Un jardin verde. Nunca pense que se podria conseguir un cementerio tan hermoso. Creo que los que estaban descansando alli deben haber estado felices.
La iglesia catolica decreto hace poco que lo del limbo era un "error". Me pregunto si esa decision habra repercutido en las esferas celestiales y habran dejado entrar a esa pilas de bebes al cielo, todos gateando, o sostenidos por nanas hechas de nubes.

AlmA :) dijo...

y... es que hay veces...bella... que no sé que decir... tan sólo léo y siento... y enmudezco...

besos cielo... muchos besos

marta dijo...

Los cementerios son lugares encantados, que encierran mil historias tras el paso de una triste canción. Me gusta cómo lo has reflejado.
Un beso MUYGRANDE :)

Ariadna dijo...

De gente que no quiso vivir... Qué bueno Lena, me gusta esa sencillez a la hora hablarle a una niña, descargada de tragedia, simple, como son las cosas en el fondo

Me gusta cuando te vistes de niña.

Siento el adiós a tu amigo.

Belén dijo...

Tanto misterio para la muerte... no hacen mas que liarnos cuando somos pequeños...

besicos

Genín dijo...

Me ha gustado mucho la expresión:"Aquí están los que no quisieron vivir"
Besos y salud

Nancy dijo...

Empecé a leer tu blog con unas Crónicas tristes... Esta de hoy es hermosa. Me pareció como gotitas de agua cristalina... no sé cómo explicarlo, pero llegó directo al corazón.
Besitos

nano dijo...

.:.

si, es verdad, que divino es cuestionarse

y saberse cuestionado


.:.

DIFFER dijo...

Mo! q bueno! genial como siempre!
enía teimpo sin visitarte porq ando es con la cámara en mano y de lleno en los proyectos de fotografía de Jackie! acabamso de cumplir 1 añito q tal?
Espero organizarme mejor y pasar más seguido a leer tus maravillas.
Besitos!

Isabel chiara dijo...

Gracias Lena por tu comentario sobre el jardín.

Los cementerios son como una patada en la cara, te enfrentas a la única certeza, aunque los enmascaren con cierta parafernalia para hacerla más soportable.

Los ojos infantiles no escapan de la realidad, no se entretienen por el camino.

Muy hermoso

Un abrazo

miralunas dijo...

bello, bello...
hacìa rato que no pasaba por aca...., la puta cotidianeidad, nomás... la que te lleva del hombro por donde a veces no quieres ir...
y me he vuelto a encontrar con la mina con la que quiero compartir un vino y unas tapas allá o un vino y unas empanadas acá y charlar de las mil orillas, de la brisa de la vida, de los amores que se enlunan...
te dejo un abrazo volador que llegue justo al vèrtice de tu alma

(por si ya no lo hubieras leido)

MAREADEMOCIONES dijo...

querida lena,
ojalá que cuando me toque irme, me despidan con esta dulzura que tienen tus letras...
besos

Codorníu dijo...

Vaya con los cementerios... Cuántos usos distintos tienen las flores, ¿verdad?
Pobres.

Se me ha puesto un poco difícil lo de mañana. Yo que me había hecho a la idea de llevar un sombrero de papel que pusiera "Codorníu", y sentarme en primera fila...

En fin, un beso grande y qué salga "dabuti"

P. Codorníu

Marcelo dijo...

Al fin! Contar historias tristes no nos veda el sentido del humor, yo creo que es al revés. Odio cuando escribo historias tristes y me preguntan si estoy deprimido. Muchas veces es al revés! Me gustó mucho, mucho, esta historia. El cementerio y los niños es todo un caso. Lo recuerdo perfectamente. Aquí está el abuelo. allá, el tío. Y ayer estaban vivos. Ahora están en esa caja de madera.
Un beso

PD: Solamente tengo un cargo para hacerte, pero no aquí, ni ahora. Porque es una historia de vida. Frágil. Hay que ser maga para afrontarla.
Un beso

Oswaldo Aiffil dijo...

Esta es una linda historia triste, como las de Banana Yoshimoto...¿has leído "Kitchen"? Es la historia triste mas linda que podrás leer jamás. Besos Lena!

Prado dijo...

me gusta cómo describes. las imágenes que escogiste. eres grande Lena, como el abrazo que te mando.

montse dijo...

Cuánto daño nos han hecho con estas historias del limbo, del purgatorio, del cielo y del infierno!!...Nuestras mentes aún vacias d'experiencia, no podian asimilar semejantes castigos de purificación!...
Has hecho una descripción perfecta de sensaciones y como siempre han llegado con mucha fuerza!!
Un abrazo y "petonets".

Nómada planetario dijo...

Los mayores se encargan de enfrentarnos con los cementerios y la muerte desde nuestros más tiernos años. Nunca fue un asunto agradable para mí en aquella época.
Un abrazo lejos tales sitios.

(* dijo...

Es terrible crecer y darse cuenta que aquel lugar extraño al que una vez nos llevaron era un cementerio para los que se van yendo. Me has emocionado mucho hoy, Lena, y qué hermoso ese cementerio de agua.

Un dulce beso.

sibenik dijo...

Preciosa reflexi´n sobre la muerte en vida. Un abrazo muy fuerte Lena y que pases un buen verano!

Paco dijo...

Es muy bonito. Hau un reñato de Botho Strauss que, sin lo conoces, te lo recomiendo. Una madre india ante el cadáver de su bebé.

karina dijo...

Esa nena haciendo preguntas en el cementerio se me sobresale de las letras.
Me encanta Lena.
Un beso

yurenaguillen dijo...

Lena, guapa, me encanta como manejas la ternura hasta en las situaciones más difíciles.
Me encanta la reflexión final.
Besos.

Manuel dijo...

Y lo demás es silencio.
Un silencio cálido y acogedor como el regazo de una madre.
No morir.
Sino des-nacer. Regresar al auténtico hogar.
Como dijo Unamuno.
Y me callo.

Anónimo dijo...

Lenguaje "sencillo" y flores para los niños,
es precioso, muy tierno y conmovedor.

Estoy esperando que nos cuentes...

soy muy cotilla,
abrazos.

(alfaro)

PIZARR dijo...

Es muy curioso lo que me ocurre con los cementerios Lena.

Nunca pude ir al que habitaba mi padre. Las pocas veces que lo hice fué casi obligada. Me resultaba triste, frio y decadente el lugar.

Mi ama creía que no iba porque lo había olvidado o porque no le echaba de menos y era al reves.

Ahora mismo no he vuelto desde que el 16 de mayo de 2007 la dejé a ella junto a el.

Sin embargo adoro los cementerios pequeños, desde niña me encantaba escaparme a uno cercano a mi casa y me dedicaba a recorrerlo, imaginando las vidas a través de los nombres, los enlaces familiares, las fechas , las edades que tenían...

Me encantan las imágenes religiosas, no por su simbolismo, sino como arte.

Me encantan los cementerios de los pueblos de Castilla, cuanto más pequeños más bellos y el colmo los de las aldeas gallegas si estan al borde del mar.

Tengo cientos de fotos.

Me has recordado con tus letras aquellos espacios reservados para los pequeños del limbo y para los suicidas, que iban aparte... tiene tela la caridad de la iglesia para con las personas...

Ya ves...

Por cierto, se que la mesa sobre los blogs fué fenomenal, me lo contó un pajarito... ya nos contarás cobre ello

Isa SB dijo...

¡Ay limbo y sus habitantes! A mí me preocupaba mucho su población ¿cómo podía ser que todos, antes de nacer, estuvieramos conviviendo con personas muertas 'non gratas' en un mismo espacio? ¿habría espacio suficiente, será ése el orígen de nuestras fobias? yo sin ir más lejos soy claustrofóbica...
Un beso y gracias por devolverme un ratito a ese limbo tan particular que nos construían según hacíamos preguntas más o menos inocentes.

Clara dijo...

Justo pensaba contar en un post, mi experiencia infantil frente a la muerte. Me asombré al leerte.
Es un tema fuerte y que da vueltas constantemente por nuestra mente, ¿no es así?... es que existen tantas incógnitas al respecto y pocas certezas.
Un abrazo, amiga.

Roberto dijo...

pues se me pusieron los pelos de punta, un escalofrío me atravesó...pero vamos lo normal cuanto te leo...

sigue, sigue, sigue

un beso enorme