
Para Ego. *
Nos llamaban Las Lulú porque compartíamos nombre y siempre íbamos juntas a todas partes.
Luisana C. y Luisana R. a la pizarra.
Las Eles a callar.
A ver si Las Lulú comparten con el resto de la clase el chiste.
Tan iguales y tan distintas nos sentíamos unidas por un sino.
L. C. bajo el yugo de padres conservadores,
con ganas de tragarse al mundo,
de soltarse la melena,
sin valor para hacerlo.
L.R libre y sin supervisión,
cansada de la noche,
deseosa de regazos regañones,
rogando cenas a la hora,
ávida de una madre con uñas cortas.
Ejercíamos una rebeldía naïf.
Nos subía la adrenalina tener en la mochila paquetes de cigarrillos que no fumábamos, fugarnos de clase para compartir una pizza cuatro estaciones y un sherbet de frutas, tirar peo líquido en la cantina del cole para que la multitud se dispersara y así poder comprar a nuestras anchas.
Benito, un ligadito y un perro sin mayonesa, una de chispas de chocolate y un agua mineral, un mixto, un jugo de parchita.
Una tarde fui a estudiar a casa de L.R
Ven a ver esto, me dijo, abriendo una puerta de madera maciza.
Pasamos a una estancia luminosa.
En las paredes, de arriba hacia abajo, había grifos.
(¿Para qué son?)
Me alcanzó un vaso.
Abrí el primer grifo.
Brotó un líquido marrón ambarino.
(¿Es coca-cola?...No. Es ron).
En esa casa el ron salía de las paredes.
(¿Puedes ducharte con ron?...Sí, como Cleopatra…¡Qué burra eres, Luisana!...Cleopatra se bañaba en leche…Ah…no creo que a mis padres le interese tener leche en las tuberías).
Fue nuestra primera borrachera.
En medio del desvarío me contó que quería estudiar las estrellas.
(¿Quieres predecir el futuro?...No. Quiero entender el cosmos).
Yo le conté que quería ser periodista.
(¿Para qué?...No sé. Para salir en los periódicos todos los días).
Quedamos en que cuando ella fuera astrónoma yo la entrevistaría.
Nos graduamos y nos perdimos la pista.
Las mil vueltas del mundo pañuelo nos cruzaron veinte años después.
El semanario en el que trabajaba me pidió que fuera a ver el trabajo de un posible cliente.
Llegué a la casa indicada y Luisana R me abrió la puerta.
Sorprendidas nos gritamos ¡Lulú!
L.R estudió astronomía pero lejos de estar pegada a un telescopio mirando estrellas estaba pegada a la puerta del horno vigilando tartas.
Vivía de hacer tartas estructurales.
Tartas grandes para eventos especiales.
Tartas en forma de volcanes en plena erupción, tartas con cubículos secretos para alojar strippers, tartas cigüeñas con un bebé en el pico en tamaño natural.
(Me sentía culpable. Llevaba una jornada laboral de muchas horas sin que quedara registro de mi trabajo. Observar astros es una profesión con resultados invisibles).
Se obsesionó con la limpieza doméstica.
Llegó a pensar que el polvo de sus muebles era polvo estelar y se encontró pensando en fórmulas físicas y matemáticas para analizarlo.
Un día leyó algo que la hizo entrar en razón.
Entonces hizo cursos de repostería arquitectónica.
(Y aquí estoy. No me va mal…¿y tú?)
Le expliqué que estudié periodismo.
Que me costó mucho graduarme porque tenía problemas.
Que entré en las revistas más prestigiosas y que una a una fui saliendo de ellas por, otra vez, problemas.
Pronuncié problemas sin dar detalles.
Después de un largo recorrido el semanario del barrio me contrató.
Un diario de anuncios.
(Me dijeron que tenía que venir a ver tus tartas para redactar la publicidad ¿Cómo iba a imaginarme que eras tú?)
Nos contamos la vida, comparamos nuestras papadas, nuestras cesáreas, nuestras vidas anodinas.
Una docena de cafés después decidí preguntarle.
(¿Qué fue aquello que leíste y que te hizo cambiar la vida?)
L.R se sacó un papel del sujetador.
Estaba doblado ocho veces, manoseado, desteñido.
GÉMINIS: Es hora de que bajes de las nebulosas. Olvida tus pretensiones seudo intelectuales y seudo científicas. Regresa al hogar. Asume el cetro de reina del horno. Vístete de pin up. Espera a tu marido con un Martini en la mano.
(Las estrellas siempre han marcado mi camino. ¿Cuáles eran tus problemas?)
No sabía si abrir la boca.
(Mis problemas eran las paredes de tu casa. Después de probarlas yo también comencé a ver constelaciones. Estudié la carrera borracha. Fui a trabajar cada día con resacas que sobrellevaba con tragos de botellas que escondía en mi despacho).
Quería salir a diario en la prensa.
Me dieron la oportunidad.
Me encargaron doce textos diarios.
El horóscopo.
(Yo escribí la predicción que te apartó del cielo).
L.R miró sus manos quemadas y su salón lleno de maquetas absurdas.
Yo miré mi pulso tembloroso y mis dedos amarillentos de tanta nicotina.
Nos miramos la una a la otra.
Nos odiamos a fuego por segundos.
Nos insultamos mentalmente.
(Todo fue por tu culpa, Lulú. No, fue por la tuya).
Nuestras pupilas cansadas y marchitas se dilataron levemente.
Nos dimos lástima y nos abrazamos.
(¿Sabes que también hago cartas astrales?...Y yo tartas con la forma del sistema solar...).
Pensar que hay quien no cree en las estrellas.
La suerte: esa beoda caprichosa.
Nos llamaban Las Lulú porque compartíamos nombre y siempre íbamos juntas a todas partes.
Luisana C. y Luisana R. a la pizarra.
Las Eles a callar.
A ver si Las Lulú comparten con el resto de la clase el chiste.
Tan iguales y tan distintas nos sentíamos unidas por un sino.
L. C. bajo el yugo de padres conservadores,
con ganas de tragarse al mundo,
de soltarse la melena,
sin valor para hacerlo.
L.R libre y sin supervisión,
cansada de la noche,
deseosa de regazos regañones,
rogando cenas a la hora,
ávida de una madre con uñas cortas.
Ejercíamos una rebeldía naïf.
Nos subía la adrenalina tener en la mochila paquetes de cigarrillos que no fumábamos, fugarnos de clase para compartir una pizza cuatro estaciones y un sherbet de frutas, tirar peo líquido en la cantina del cole para que la multitud se dispersara y así poder comprar a nuestras anchas.
Benito, un ligadito y un perro sin mayonesa, una de chispas de chocolate y un agua mineral, un mixto, un jugo de parchita.
Una tarde fui a estudiar a casa de L.R
Ven a ver esto, me dijo, abriendo una puerta de madera maciza.
Pasamos a una estancia luminosa.
En las paredes, de arriba hacia abajo, había grifos.
(¿Para qué son?)
Me alcanzó un vaso.
Abrí el primer grifo.
Brotó un líquido marrón ambarino.
(¿Es coca-cola?...No. Es ron).
En esa casa el ron salía de las paredes.
(¿Puedes ducharte con ron?...Sí, como Cleopatra…¡Qué burra eres, Luisana!...Cleopatra se bañaba en leche…Ah…no creo que a mis padres le interese tener leche en las tuberías).
Fue nuestra primera borrachera.
En medio del desvarío me contó que quería estudiar las estrellas.
(¿Quieres predecir el futuro?...No. Quiero entender el cosmos).
Yo le conté que quería ser periodista.
(¿Para qué?...No sé. Para salir en los periódicos todos los días).
Quedamos en que cuando ella fuera astrónoma yo la entrevistaría.
Nos graduamos y nos perdimos la pista.
Las mil vueltas del mundo pañuelo nos cruzaron veinte años después.
El semanario en el que trabajaba me pidió que fuera a ver el trabajo de un posible cliente.
Llegué a la casa indicada y Luisana R me abrió la puerta.
Sorprendidas nos gritamos ¡Lulú!
L.R estudió astronomía pero lejos de estar pegada a un telescopio mirando estrellas estaba pegada a la puerta del horno vigilando tartas.
Vivía de hacer tartas estructurales.
Tartas grandes para eventos especiales.
Tartas en forma de volcanes en plena erupción, tartas con cubículos secretos para alojar strippers, tartas cigüeñas con un bebé en el pico en tamaño natural.
(Me sentía culpable. Llevaba una jornada laboral de muchas horas sin que quedara registro de mi trabajo. Observar astros es una profesión con resultados invisibles).
Se obsesionó con la limpieza doméstica.
Llegó a pensar que el polvo de sus muebles era polvo estelar y se encontró pensando en fórmulas físicas y matemáticas para analizarlo.
Un día leyó algo que la hizo entrar en razón.
Entonces hizo cursos de repostería arquitectónica.
(Y aquí estoy. No me va mal…¿y tú?)
Le expliqué que estudié periodismo.
Que me costó mucho graduarme porque tenía problemas.
Que entré en las revistas más prestigiosas y que una a una fui saliendo de ellas por, otra vez, problemas.
Pronuncié problemas sin dar detalles.
Después de un largo recorrido el semanario del barrio me contrató.
Un diario de anuncios.
(Me dijeron que tenía que venir a ver tus tartas para redactar la publicidad ¿Cómo iba a imaginarme que eras tú?)
Nos contamos la vida, comparamos nuestras papadas, nuestras cesáreas, nuestras vidas anodinas.
Una docena de cafés después decidí preguntarle.
(¿Qué fue aquello que leíste y que te hizo cambiar la vida?)
L.R se sacó un papel del sujetador.
Estaba doblado ocho veces, manoseado, desteñido.
GÉMINIS: Es hora de que bajes de las nebulosas. Olvida tus pretensiones seudo intelectuales y seudo científicas. Regresa al hogar. Asume el cetro de reina del horno. Vístete de pin up. Espera a tu marido con un Martini en la mano.
(Las estrellas siempre han marcado mi camino. ¿Cuáles eran tus problemas?)
No sabía si abrir la boca.
(Mis problemas eran las paredes de tu casa. Después de probarlas yo también comencé a ver constelaciones. Estudié la carrera borracha. Fui a trabajar cada día con resacas que sobrellevaba con tragos de botellas que escondía en mi despacho).
Quería salir a diario en la prensa.
Me dieron la oportunidad.
Me encargaron doce textos diarios.
El horóscopo.
(Yo escribí la predicción que te apartó del cielo).
L.R miró sus manos quemadas y su salón lleno de maquetas absurdas.
Yo miré mi pulso tembloroso y mis dedos amarillentos de tanta nicotina.
Nos miramos la una a la otra.
Nos odiamos a fuego por segundos.
Nos insultamos mentalmente.
(Todo fue por tu culpa, Lulú. No, fue por la tuya).
Nuestras pupilas cansadas y marchitas se dilataron levemente.
Nos dimos lástima y nos abrazamos.
(¿Sabes que también hago cartas astrales?...Y yo tartas con la forma del sistema solar...).
Pensar que hay quien no cree en las estrellas.
La suerte: esa beoda caprichosa.





















60 comentarios:
!!!!!!!!!!!!!!!!
*speechless yet again*
Por estos textos asi, regalados en internet, es que me pongo furiosa. Porque esto es para comprarlo en una libreria.
Darling, this is one of those stories that are just so amazing... me he estado leyendo "On writing" de mi novio Stephen, y ayer cuando el decia 'you have to tell the truth', yo pense 'como Lena, claro'. Tan facil que es verlo cuando esta mal hecho/bien hecho y tan brutalmente dificil que es crearlo.
Toda mi admiracion eh? Y mi agradecimiento tambien. Me lo voy a releer ya, me han dejado con saudade las Lulus.
Mil besos, esta de pitri mitri :)
Las Lulús... y las estrellas :), qué buen encuentro.
Un besazo, Lena.
esto es un escrito que nunca olvidaré Lena....
:)
ah! los astros!
(soy de esas que tuvo un horóscopo particular -hecha por un tio, que Tio!- al nacer...)
y hoy me levanté muy temprano y escribi algo que se llama:
"Mi brillante porvenir" (según algunos) y lo que en realidad sucedió-sucede)
acaso eso de la "sincronía" de verdad existe...?
Besitos!!!!!!!!!!! MILLONES!
aqui estoy...siderada :)
jajajajajajajaja!
Bueno, bueno, ¡que fuerte!, como sin verse las Lulú han condicionado sus vidas mutuamente. Sorprendente relato, sorprendentes vidas.
Me ha gustado mucho como pasan del odio y los reproches al perdón, porque le otorga una familiaridad de esas con las que no acaba el tiempo ni las estrellas,ni el ron.
Besitos astrales.
Qué bueno, Lena, que me he reído, con los grifos de la casa del ron,
y con el papelito guardado durante tiempo, como para que no se me olvide por qué abandoné los sueños.
Es que las géminis somos así, de un lado para otro, y nos gusta observar el cielo, lo que no entiendo es cómo una géminis podía estarse quieta al lado de los fogones durante años.Qué suplicico y qué calor.
Qué bueno que has vuelto de continuo y ya podremos leerte a menudo.
Un abrazo grande.
Lena, impresionante este relato. Has mantenido el pulso hasta la última línea, con una idea original y fresca... fantástico.
Una vuelta de tuerca sobre unas vidas ¿torcidas?... por un horóscopo falso.
Sencillamente genial.
Un beso.
Soledad.
Excelente..
Me ha gustado mucho la historia de principio a fin
Te juro por mi padre que hacía tiempo que no leía nada tan bueno. Ya puedes estar orgullosa.
Ya sabía yo que, tanto tiempo juntas, no se iban a deshacer la una de la otra tan fácilmente.
El otro día le contaba a H. que, cuando L. y yo éramos pequeñas, nuestras hermanas eran secretarias. Y nos dio por decir que queríamos serlo también. Un día dije que yo quería ser profesora de Educación Física y enseñar a nadar a los niños. Ella intentó convencerme durante años de que fuéramos las dos secretarias. Al final una va camino de Filóloga y otra de Abogada. Veremos si no se cruzan nuestros caminos como a las Lulú.
Un abrazo, reina.
Como decía Jesulín de Ubrique"en dos palabras:im presionante"
Coincido por completo con Lime green.Es para descubrirlo en una librería,y felicitarse por el descubrimiento.Yo también te agradezco el generoso regalo.Besos***
Olá, amiga Lena
Sim o guião do filme é meu. Se quiseres posso mandar-te uma cópia.
Kiss
Qué belleza de anécdota, qué belleza de encuentro.
Las estrellas les habían deparado esa sorpresa.
Apapachos felices
Las Lulús, qué insólitas, qué maravillosas...
yo quiero una estancia así pero con grifos de vodka....
un besote! eres genial, cuñis!!!!!!!!!!!
Joder, qué gusto da leerte!!!
Besos
Exelente! (Las Lulus, la habitacion con canillas de licor, la astrologia y las tartas...) Me gusta tu creatividad y tu pulso de escritora. Lo disfruté mucho.
Un abrazote genia.
Mmm... Riquísima esta sopa de estrellas,, reencuentros y amistades, Lena. El mundo es una canica y fe de ello daran las Lulú. Me he reído a carcajada limpia. ¡Siempre lo consigues!
Un beso guapa.
Las estrellas escribieron su caminito, y en algún punto, se les cayó un manchorrón de tinta que lo emborronó todo.
un miau de mermelada, señorita :)
Cuando el destino se viste de dulce las estrellas se sientan en la orilla a verlo brillar.
Un beso con chocolate.
Me encantó tu texto, lo he leído maravillándome con cada verso. No entiendo mucho de literatura, pero creo que la tuya es buena, la mejor que degusté en mucho tiempo... Gracias! Un beso...
Lena,
Al leerte se siente empatía con la vida,
y es que está colmada de aromas deliciosos, exhuberancia de sabores...mmm!
Exquisita visita en homenaje a la amistad.
Que bueno sería poder tomar un chocolate caliente para charlar.
Un abrazote
Bueno Lena ! que maravilla de encuentro!... y de vidas perdidas y encontradas, es genial meterse de cabeza en tus letras y vivir los momentos que describes.
Lo llamas Gastroficción... pero para mi es la vida misma... he sido Lulú y he recordado a algunas otras Lulú que compartieron mi vida y algunos de mis peculiares momentos.
Y es que estos relatos tuyos son mágicos... sin más.
Un abrazo
Qué maravilla leer tus historias. Si pudieras verme ahora verías que me ha crecido una sonrisa de oreja a oreja. Gracias a ti, querida
A nuestra Ego, seguro que le va a encantar, a mi desde luego me ha dejado patidifuso y con moraleja y todo: No creas un carajo de lo que leas, cree en ti y quierete mucho...
Gracias.
Pregunté por algo natural que actuara como regulador tensional, a mis amigos, me dijeron, que conocian para bajar o subir la tensión, pero para regularla, hirbas no, hay pastillas que te puede recetar el médico.
Si me entero de algo, te lo digo,
Ya ves que no me olvido de mis amigas...
Besos y salud
Hola en este preciso momento estoy navegando por la red y me encontré con tu blog que seguramente esta muy bueno, pero me es imposible verlo a todo, es por eso que te mando un saludo y espero que le sigas poniendo tantas ganas como hasta ahora. Hasta pronto.
Firma: http://lomascodiciadodelplaneta.blogspot.com
Interesante poema río...
La suerte es una condenada a muerte que siempre se salva a última hora...
Saludos!
Una maravilla(otra vez)tus letras.
Rendido me tienes.
Besos.
Gracias, Lena.
Me ha encantado, me ha divertido y me ha emocionado.
Yo también soy géminis, pero lo llevo bien, jeje.
De verdad, amiga, magistral esta entrada.
Lo que me gustaría saber es como se pintan con nata esos microcosmos en el chocolate...
Un abrazo.
Lena, vaya regalo.
Ingenioso, gracioso, lleno de humor, con mucho ritmo y con tu ternura de siempre.
Me ha gustado muchísimo.
Un beso guapa.
Ohh, qué preciosidad, qué preciosidad de todo. de idas, de venidas, de estrellas, de estrellarse, de seguir mirando estrellas, de llamar a la eLe que ésta, recuerde que también brilla, más allá de la porpia luz del día a día.
Muchos besos.
.:.
a unos amigos, en los ochentas, los curas del colegio los encontraron conversando en el patio de la escuela, pasada la media hora de haber concluido el recreo, uno de los cura les preguntó qué hacían, ellos respondieron: hablamos, el cura se enfadó: ME DAN SUS NOMBRES! uno le respondió: Guillermo Dávila, el otro dijo, Nacho Gamboa...
El cura, al siguiente día entró altivo al salón de clase: por favor, Guillermo Dávila y Nacho Gamboa, a mi despacho!
.:.
Fantástico.
No sé por donde empezar.
Tal vez, por el músico argentino que tiene vino manando de sus tuberías.
O por mi amigo del alma.
Ese que ahora veo en reuniones insípidas de familias de amigos.
Y antes pensábamos en comernos el mundo. Ahora hablamos del dólar.
De quien fue la culpa? No lo sé.
Me gusta como escribes.
Pausadamente, con stop.
Pero debo decirte que más que todo me gustó el horóscopo. Puede acertar o no, pero es entendible.
No me gustan esos horóscopos que se adaptan a cualquier situación.
Inquietante relato desde el inicio, nunca se me hubiera ocurrido lo los grifos de ron. Ya es dificíl buscar un curro de astrónomía, tal como está la cosa.
Seguro que las tartas dejan más dinero.
Mi casa de capricornio entra en una encrucijada muy estrecha. Traducido: exámen de derecho el jueves.
Un abrazo breve y a los apuntes.
Cada vez que sientas humedecidos tus oídos, no te apures: es la loca de la casa, tu imaginación, que se vuelve a desbordar.
Besos, Lena-Lulú.
Tanto parecido con la vida real... demasiado. ¿Acaso es una historia, casi real?
Te dejamos un beso grande, querida LENA.
¡Que cosas lindas se leen por aquí, es una constante!
Qué grande, Lena querida!!
Muchos besos. Te llamo.
Me ha gustado mucho el relato. Me ha enganchado hasta el final y me ha sorprendido como lo resuelves, para bien. De verdad, enhorabuena.
Cuando pretendí acceder a ti, estabas en la jaula y allí, te habías incomunicado. Motivos sobrados tendrías para ello. Ahora, digo voy a husmear, quizá volvió y sí, volviste Lena con una historia de este mundo, pero que no trascurre precisamente en este mundo sino en la jaula de nuestro mundo (ese que no se parece en nada a otros y ni siquiera se parece a nosotros mismos). Recién comienza a parecerse, después de una confesión ficcionada, que es ésta, la cual acabo de leer, para después exclamar: bendito es el arte que habita por detrás de toda esa grifería habida en los espacios y las estrellas y no ocupa lugar pero da mucho goce.
Un beso de xavier
Genial texto
lleno de suculento
sentido....
Mi besos a tus orillas
querida amiga
Lena!!!! que ricura volverte a leer....he disfrutado tanto de este relato.....me gustan las paredes que regalan ron!!!
besitos
Jugo de parchita! :)
Me acordé de cuando teniamos en el jardín de csa una parchitera y de los jugos frios que bebia mientras escribia refugiandome del calor bajo ella.
Magnífico como siempre,Lena!
Besos.
Mer
Impresionante, Lena, con la boca abierta me he quedado (y no sé por qué me extraño). Sé que a partir de ahora cada vez que vea el horóscopo de algún periódico o revista me acordaré de Las Lulús, estoy segura que me ocurrirá, y no sé si haré más caso o menos a lo que dicen... me parece que lo primero (fíjate si soy tonta).
Ay, ese azar... qué sorpresas nos trae.
Buenísimo, de veras, me ha encantado.
Un abrazo.
Leeeenaaaaa...que te hacía escribiendo tu libro y veo que has vuelto.
¡Qué bueno! Te superas en cada entrada. Como me he reído con el horóscopo doblado cientos de veces y emborronado con el tiempo...Como he llorado (con la risa), al ver que su amiga (alcohólica) lo había escrito en un día de aburrimiento y resaca.
You're the best!
Hola guapa,
Veo que has vuelto! Yo ando un poco liada estos dáis, pero hoy que tengo un ratito voy a ponerme al día con lo que me he perdio.
Me ha encantado esta historia, el azar y la casualidad creo que son poderosos hilos que manejan nuestra vida...
Me he acordado además de la pequeña Lulu que hace unos 20 años que no pensaba en ella!
Un beso preciosa
PS has terminado??
Original este texto, me ha gustado...bueno, en realidad me encanta todo lo que escribes...que ya quisiera leer esa novela, ser de los primeros...que tú estás para grandes cosas, hay talento de sobra, yo sueño con tener esa facilidad para hilar palabras y entretejer historias fascinantes. La técnica se atraviesa siempre pero tu me inspiras a seguir mi lucha. TQM
Extraordinario, magnífico, soberbio. De verdad, Lena, un relato admirable que he disfrutado muchísimo y que me ha llevado a creerme todo, tener lástima por las Lulús, rabia contra sus padres, y todo.
Felicidades.
Un abrazo.
" No se enamore nunca de ninguna criatura salvaje, Mr. Bell. Esa fue la equivocación de Doc. Siempre se llevaba a su casa seres salvajes. Halcones con el ala rota. Otra vez trajo un lince rojo con una pata fracturada. Pero no hay que entregarles el corazón a los seres salvajes: cuanto más se lo entregas, más fuertes se hacen. Hasta que se sienten lo suficientemente fuertes para huir al bosque. O subirse volando a un árbol. Y luego a otro árbol más alto. Y luego al cielo. Así terminará usted, Mr. Bell, si se entrega a alguna criatura salvaje. Terminará con la mirada fija en el cielo ".
(Truman Capote, "Desayuno en Tiffany's")
Las Lulus tambien cambiaron mi vida, gracias.
Besitos
Qué bueno poder Volver, para decirte que muero de amor cuando te leo.
Una Lulú argentina que te adora.
Besitos en forma de estrellas, como mil!!!!
Que placer tenerte de vuelta, querida Lena!!!
A mis las estrellas me han anunciado cosas importantes, y me han ayudado a tomar desiciones grandes. Tampoco nunca he querido darles mucho importancia porque mi pensamiento cientifico me lo impido... pero de que vuelan vuelan, verdad?!
Deja la dieta, te mando un rico pedacito de torta ;)
Besitos,
M
Je... Leí despacio lo que escribías, y me imaginaba cosas, incluso cosas que no tenían relación directa con lo escrito. LLegé al final y me encantó la definición de la beoda... Precioso.
Con tu permiso, te enlazo.
Siempre se encuentra una agradable sorpresa cuando te acercas a estas "Mil Orillas".
Un abrazo.
Hola Lena, aqui estoy visitando tus rincones y tus letras...
Espero estes bien.
Te abrazo.
MentesSueltas
Qué escrito tan delicioso, Lena. Me he dado gusto del bueno.
Maga, no creo que puedas superarlo esta vez. No sé que más decir. Aún no tengo reflejos. La lectura de esta entrada me ha dejado puesta una sonrisa que cuesta deshacer.
Tal vez no seas mortal.
Un beso, amiga.
Impresionante el cuento aunque no tu. Siempre es asi. Una novela escrita por ti me llenaria de gozo literario. Besos y Gracias por el cuento
Esa última frase me ha dejado seca.
Bebo té con limón a sorbitos, para que se me pase la borrachera de tus letras.
Beijinhos
Querida Amiga, tras leerte, rompo todo lo que he escrito. No entiendo como no publicas lo que escribes en forma de libro. Yo compraría tus libros y los amantes de la buena literatura tambien. Creo en el destino, pero no en la superstición.
Espectacular !!!
Saludos
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