Anoche estaba perdida en las transversales altas de Altamira.
Las copas de los árboles no me dejaban leer los carteles con los nombres de las calles.
Dije en voz alta:
- Necesito un taxi con urgencia para ir al aeropuerto. Tengo que volar a Berlín.
Cuando terminé de hablar los árboles se cargaron de mangos.
El peso de las frutas bajó sus ramas y pude leer:
Jorge Juan, General Varela, Felix Boix, Dulcinea, Doctor Fleming, Padre Damian, Juan Hurtado de Mendoza.
Calles de Caracas con nombres de calles de Madrid.
Pensé:
La Castellana es doble y está cerca. Allí están los taxis.
Paré a un coche y le pedí que me llevara al aeropuerto.
Al llegar le pregunté cuánto le debía. Me contestó con una pregunta:
- ¿Qué café tomas?
- 50% Kenia, 50% Papua Guinea.
Desperté.
Busqué árboles de mango donde solo hay lava.

6 comentarios:
Yo quien era?
Besos.
jajajaja Te imaginas,mangos en La Castellana?
Besos y salud
Fue ell olor del café.
Interesante espacio, un placer.
que tengas un buen fin de semana.
saludos.
Hoy he pasado por Benamargosa, provincia de Málaga. Por esa zona sí hay mangos y aguacates, aunque con una sofoquina cercana a los 40ºC encima de la bici, invitaba poco al deleite forestal.
Un abrazo.
los taxistas nunca hablan del tipo de café, esa era la palabra clave para despertarte..
bienvenida a Matrix ;)
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