Mil Orillas

26.10.12

Jelly Beans IX

 
Mango
 
Un rubio exhibicionista
se columpia
al desgaire.
 
Ella resiste
- mirándolo -
 
El anhelo tiene grata traducción.
(un banquete imaginado)
 
La consumación es en cambio
aliento monosilábico.
 
Por eso jamás descolgará
la fruta de la rama.
 
Ni hará caso
al impúdico cortejo
del vecino.
 
El deseo alimenta.
El remordimiento come.
 
Es la trampa del mango bajito.
 
 
____________________________________


6 comentarios:

LA CASA ENCENDIDA dijo...

... y a estas horas, se me ha hecho la boca agua, ummm. Yo pecaría mil veces si fuera pecado y estubieran siempore a mi alcance
Besicos muchos.

TORO SALVAJE dijo...

El maldito remordimiento...
La conciencia debería poder extirparse.

Besos.

BLANCO dijo...

¿Remorder es comer más de una vez?

Beso.

Genín dijo...

Me siguen gustando los mangos bajitos, pero no los de hilacha...jajaja
Besos y salud

miralunas dijo...

muerte al remordimiento!

salute, Piba! estos versos huelen a mango y pecado. amén.
y ya.

abrazo

Ana Lucía dijo...

¡me encantó! pillo vecino rubio, mantente al alcance de la imaginación

LinkWithin

Related Posts with Thumbnails